Como siempre el primer día de escuela era el mas aburrido de
todos ya que era el día que se decidía si mi vida social si seria buena o mala,
y al parecer seria mala como cada año en high school Brinmington, la escuela
mas llena de pretensiones y soberbios chicos ricos de la ciudad de Oregón. No
se que demonios hacia tratando de mejorar mi aspecto si el resultado de siempre
era que Annie Petzon se burlara de como lucia y lo utilizaba para humillarme
todo el año, para mi mala fortuna. ¿que acaso era su única victima de la cual quería
burlarse y hacer menos y bajar su autoestima bajo los suelos?. Yo sabía la
respuesta pero no quería decirlo ya que, como mi madre decía necesitaba subir
mi autoestima lo más que pudiera para sentirme una mujer llena de mi vida a la
que no le importara nada. Al parecer no funcionaba de mucho pero quería hacer
sentir a mi madre que hacia un gran trabajo como madre y que podía recuperar su
tiempo perdido el tiempo de mi infancia que no había pasado conmigo gracias a
su magnifico trabajo de escritora novelista. Siempre medio todo lo que quería
ante lo que era material, pero.... siempre busque en ella no solo una madre si
no una amiga a la que pudiera contarle lo que pasaba conmigo y mi patética vida
que al parecer sentía que no le importaba a nadie. Lo que era mi corta vida de
15 años sentía que era una anciana vieja a la que nadie parecía importarle a excepción
de mi mejor amigo Frank Gibson, el cual
siempre estaba conmigo y me escuchaba ante cualquier problema o duda que pasaba
por mi torcida mente loca. Frank al igual que yo sus padres eran divorciados,
ala única diferencia que el vivía con su padre y yo con mi madre, al igual que
mi, su vida apestaba no podía hablar por el pero si que apestaba.
Mi madre llamaba desesperada mente desde el piso de abajo mientras yo buscaba algo entre mi ropa, algo con lo que no pudieran criticarme tanto, por lo menos.
- MERLETH! BAJA YAA! DIOS MIO YA ES TARDE SIEMPRE ES LO MISMO! QUIERES DARTE PRISA?-
- ... amm si si ya voy… ya no tardo.-
Ya no tenia tiempo mi madre tenia razón y el autobús pronto llegaría a la esquina y si no me daba prisa tendría que llegar caminando muy sudorosa a la escuela, otra cosa de la cual tendría que burlarse Annie.
Baje a toda velocidad las escaleras tratando de no tropezar y de no estropear mi aspecto que había tardado en hacerlo para lucir bien para mi gran día pensaba con algo de sarcasmo que saco una sonrisa de mi rostro el cual mi madre noto.
- no me digas que por primera vez te da alegría volver a la escuela, años atrás sales con una cara que me recuerda a una opera que vi hace 2 años en los Ángeles.-decía mi madre con un tono de alegría.
-amm si, meda tanto gusto que hasta entrare a las animadoras-decía con algo de sarcasmo tomando mi almuerzo y mi mochila del suelo.
-JAJA ya entendí graciosa, que te vaya bien Merl, te quiero cariño nos vemos en la noche.-
-si mamá te quiero adiós- salí corriendo de la casa dirigiéndome la esquina.
Al parecer es algo tarde pero a un a si no había salido sol y todavía estaba algo obscuro para ser las 6:45 de la mañana.
¡MIERDA! el autobús acaba de pasar no no no me puede pasar esto no puedo irme corriendo... ohh... ¡¡diablos!! Tengo que hacerlo, empiezo a correr lo más que pude por las calles del vecindario tropezando con cada paso que daba, oh que bien todo ah empezado mal eso me dice que seguiría mal.
Sigo corriendo a toda velocidad de lo que podía mi tonto cuerpo, sigo por las calles del centro de Oregón, tengo suerte de q mi casa no este muy lejos de mi grandiosa escuela.
Debo llegar a tiempo si no estoy muerta de eso estoy segura. Algo que no había visto hace que tropiece y caiga al suelo chocando mi cuerpo contra el suelo al igual que mi cara.
Un gemido salio de mis labios
-Ho...Mierda...auuch. Esto solo...podía pasarme...a mi -empecé a decir muy malhumorada y también algo adolorida, si me dolía mucho quería llorar pero mejor me aguante el llanto por que no sabia si alguien me había visto a si que me aguante el dolor y me levante despacio poco a poco apoyándome con las rodillas, hasta que sentí una mano que tomaba mi cintura y me levantaba con una delicadeza y una suavidad que nunca había sentido. Quise levantar mi cara para mirar a los ojos aquella persona que tenido la amabilidad de ayudarme levantarme.
-muchísimas gracias...es que no me di cuenta y ya voy tarde a mi escuela-decía mientras me levantaba por completo y dirigía mi mirada a aquella persona que al parecer era hombre.
-¿esta bien señorita? puedo ayudarla en algo- me decía el chico en cuanto nuestras mirada se toparon, era algo apuesto.
Mi madre llamaba desesperada mente desde el piso de abajo mientras yo buscaba algo entre mi ropa, algo con lo que no pudieran criticarme tanto, por lo menos.
- MERLETH! BAJA YAA! DIOS MIO YA ES TARDE SIEMPRE ES LO MISMO! QUIERES DARTE PRISA?-
- ... amm si si ya voy… ya no tardo.-
Ya no tenia tiempo mi madre tenia razón y el autobús pronto llegaría a la esquina y si no me daba prisa tendría que llegar caminando muy sudorosa a la escuela, otra cosa de la cual tendría que burlarse Annie.
Baje a toda velocidad las escaleras tratando de no tropezar y de no estropear mi aspecto que había tardado en hacerlo para lucir bien para mi gran día pensaba con algo de sarcasmo que saco una sonrisa de mi rostro el cual mi madre noto.
- no me digas que por primera vez te da alegría volver a la escuela, años atrás sales con una cara que me recuerda a una opera que vi hace 2 años en los Ángeles.-decía mi madre con un tono de alegría.
-amm si, meda tanto gusto que hasta entrare a las animadoras-decía con algo de sarcasmo tomando mi almuerzo y mi mochila del suelo.
-JAJA ya entendí graciosa, que te vaya bien Merl, te quiero cariño nos vemos en la noche.-
-si mamá te quiero adiós- salí corriendo de la casa dirigiéndome la esquina.
Al parecer es algo tarde pero a un a si no había salido sol y todavía estaba algo obscuro para ser las 6:45 de la mañana.
¡MIERDA! el autobús acaba de pasar no no no me puede pasar esto no puedo irme corriendo... ohh... ¡¡diablos!! Tengo que hacerlo, empiezo a correr lo más que pude por las calles del vecindario tropezando con cada paso que daba, oh que bien todo ah empezado mal eso me dice que seguiría mal.
Sigo corriendo a toda velocidad de lo que podía mi tonto cuerpo, sigo por las calles del centro de Oregón, tengo suerte de q mi casa no este muy lejos de mi grandiosa escuela.
Debo llegar a tiempo si no estoy muerta de eso estoy segura. Algo que no había visto hace que tropiece y caiga al suelo chocando mi cuerpo contra el suelo al igual que mi cara.
Un gemido salio de mis labios
-Ho...Mierda...auuch. Esto solo...podía pasarme...a mi -empecé a decir muy malhumorada y también algo adolorida, si me dolía mucho quería llorar pero mejor me aguante el llanto por que no sabia si alguien me había visto a si que me aguante el dolor y me levante despacio poco a poco apoyándome con las rodillas, hasta que sentí una mano que tomaba mi cintura y me levantaba con una delicadeza y una suavidad que nunca había sentido. Quise levantar mi cara para mirar a los ojos aquella persona que tenido la amabilidad de ayudarme levantarme.
-muchísimas gracias...es que no me di cuenta y ya voy tarde a mi escuela-decía mientras me levantaba por completo y dirigía mi mirada a aquella persona que al parecer era hombre.
-¿esta bien señorita? puedo ayudarla en algo- me decía el chico en cuanto nuestras mirada se toparon, era algo apuesto.
En realidad si era muy guapo y apostaría lo que fuera a que
era mucho mas galán que el coree back de mi escuela Will Mason. el chico a un
cuando ya me había levantado del todo seguía tomando de mi cintura y de mi
brazo, me sentía algo confundida al ver sus brillantes ojos dorados que me hipnotizaban
a cada destello, era algo mágico, su aspecto representaba todo un príncipe de
cuento de hadas, era esbelto, de una tez pálida y suave pero muy fría, tenia el
pelo castaño algo largo y Lazio, sus labios eran largos pero delgados con un
color algo lila, su nariz era pequeña y delgada, en si todo el era perfecto,
como un modelo de revistas juvenil, y de ahí salio una duda de mi una pregunta
la cual era, ¿que diablos hacia el ahí? ósea no debería estar en una ciudad
mejor o no lo se como New York o no lo se, era algo confuso el punto era que no
era de mi incumbencia, solo tenia que saber que tenia q darle las gracias y si
se podía también
Conocer su nombre.
Ho si si si estoy bien gracias...-decía algo atontada-
gracias…Gracias-le sonreí algo apenada de mi patética forma de agradecerle.
-de nada fue un placer ayudarla señorita- me dijo con una hermosa sonrisa en su rostro. Después de un momento de admirarlo recordaba que solo me quedaban minutos de llegar a la escuela antes de que la cerraran y no me dejaran ingresar a ella.
-hay no diablos… este...Amm lo siento tengo que irme ya es demasiado tarde no... -tomaba mi mochila mientras decía la ultima palabra y daba un paso a mi rumbo sentí como tomaba mi mano y me detenía.
-espera- murmuro el chico mientras volteaba haberlo.
-que?...oye tengo que irme gracias por todo pero tengo que irme si? adiós- trate de sacarme de su brazo pero no pude a si que me de tuve mi intento de sacarme.- ya tengo que irme podrías... soltarme?
-espera… Es que supongo que se te hace tarde para la escuela, no?...pues… yo me dirijo para aya si quieres yo puedo darte un aventón, claro si tu quieres.
Su oferta me causo un poco de sorpresa, por que ¿cuando un extraño te ofrece darte un aventón solo por que te ayudo a levantarte después de una caída tan patética como la mía?
-pues…Amm ¿de verdad?
-claro que si, si tu quieres rápido llegaremos tengo un auto y así podremos llegar de inmediato.- me dijo con una linda sonrisa de la cual no podía decir que no.
-OHH! muchas gracias ¿¿como podré agradecértelo?? ¡¡Gracias!!- le dije casi saltando de la alegría, por fin algo de buena suerte.
-de nada fue un placer ayudarla señorita- me dijo con una hermosa sonrisa en su rostro. Después de un momento de admirarlo recordaba que solo me quedaban minutos de llegar a la escuela antes de que la cerraran y no me dejaran ingresar a ella.
-hay no diablos… este...Amm lo siento tengo que irme ya es demasiado tarde no... -tomaba mi mochila mientras decía la ultima palabra y daba un paso a mi rumbo sentí como tomaba mi mano y me detenía.
-espera- murmuro el chico mientras volteaba haberlo.
-que?...oye tengo que irme gracias por todo pero tengo que irme si? adiós- trate de sacarme de su brazo pero no pude a si que me de tuve mi intento de sacarme.- ya tengo que irme podrías... soltarme?
-espera… Es que supongo que se te hace tarde para la escuela, no?...pues… yo me dirijo para aya si quieres yo puedo darte un aventón, claro si tu quieres.
Su oferta me causo un poco de sorpresa, por que ¿cuando un extraño te ofrece darte un aventón solo por que te ayudo a levantarte después de una caída tan patética como la mía?
-pues…Amm ¿de verdad?
-claro que si, si tu quieres rápido llegaremos tengo un auto y así podremos llegar de inmediato.- me dijo con una linda sonrisa de la cual no podía decir que no.
-OHH! muchas gracias ¿¿como podré agradecértelo?? ¡¡Gracias!!- le dije casi saltando de la alegría, por fin algo de buena suerte.
No podía creer que ese chico tan lindo me abría propuesto
eso, no es que me había propuesto matrimonio si no que pues nunca pensé q un
chico así me hablara, era algo vergonzoso, pero a decir verdad no podía seguir diciéndole
chico lindo ni siquiera en mi mente ya que me sentía estupida.
-disculpa?...- le hablaba mientras un hermoso auto color negro se estacionaba enfrente de nosotros por la calle cuando el había dado una señal de que se acercara.
-si dime- me dijo con esa linda sonrisa- dios mío se que lo hace apropósito por que creo q se da cuenta que por dentro me estoy muriendo por su hermosa sonrisa de modelo.
- ah pues...-empecé a tartamudear- disculpa... ¿cual es tu nombre?- dije ya con seguridad cuando abrió la puerta del auto.
- OH si disculpa, a sido muy grosero de mi parte, mi nombre es Adam, Adam O´shea- me dijo mientras me daba paso para subirme al auto.
Me subí al lindo auto negro que en su interior era muy lujoso.
- wow que lindo nombre tienes- le dije tímidamente.
-hay muchas gracias, te lo agradezco, pero dime ¿cual es tu nombre?
-Ho ¿mi nombre? o si, me llamo Merleth, Merleth Howe, mucho gusto Adam.- le comente poniendo una sonrisa en mi rostro, al igual que el me correspondió la sonrisa.
-bueno y...tu no eres de por aquí ¿verdad?
-no, solo vengo de viaje, mas bien por alguien que busco, pero creo que ya la encontré - me decía mientras miraba por la ventana del auto.
- Ho que bien entonces yo creo que regresaras de donde vienes, no?
-disculpa?...- le hablaba mientras un hermoso auto color negro se estacionaba enfrente de nosotros por la calle cuando el había dado una señal de que se acercara.
-si dime- me dijo con esa linda sonrisa- dios mío se que lo hace apropósito por que creo q se da cuenta que por dentro me estoy muriendo por su hermosa sonrisa de modelo.
- ah pues...-empecé a tartamudear- disculpa... ¿cual es tu nombre?- dije ya con seguridad cuando abrió la puerta del auto.
- OH si disculpa, a sido muy grosero de mi parte, mi nombre es Adam, Adam O´shea- me dijo mientras me daba paso para subirme al auto.
Me subí al lindo auto negro que en su interior era muy lujoso.
- wow que lindo nombre tienes- le dije tímidamente.
-hay muchas gracias, te lo agradezco, pero dime ¿cual es tu nombre?
-Ho ¿mi nombre? o si, me llamo Merleth, Merleth Howe, mucho gusto Adam.- le comente poniendo una sonrisa en mi rostro, al igual que el me correspondió la sonrisa.
-bueno y...tu no eres de por aquí ¿verdad?
-no, solo vengo de viaje, mas bien por alguien que busco, pero creo que ya la encontré - me decía mientras miraba por la ventana del auto.
- Ho que bien entonces yo creo que regresaras de donde vienes, no?
-si, así es Merleth.
-wow que genial, y... ¿de donde eres?
-pues...vengo desde irlanda.
-Ho increíble!! Eso es...Genial!!! De verdad-cuando pronuncie mi ultima palabra me di cuenta de que el auto no seguía la misma dirección que tenia que seguir, la dirección que era hacia la escuela, no podía decir que se había equivocado por que era fácil llegar solo era ir derecho, algo no estaba bien, algo me decía que nunca debí aceptar subirme a ese auto. Trague un poco de saliva y voltie haber a Adam que me veía muy fijamente, era extraño me miraba con una cara que me causaba miedo un miedo muy diferente al de cuando te asustas por una película de terror, algo era diferente. mire por la ventana y por un momento me di cuenta de que esas calles no las conocía, eran algo lúgubres y me hacían que me diera un escalofrío que recorría mi espalda y me hacia estremecerme, voltie a mirar de nuevo a Adam y solo logre articular.
-bájame...bájame ahora…Ya…Por favor- una lagrima corrió por mi mejilla y paro en mi mano, tenia demasiado miedo, jamás pensé que me pasaría esto, jamás llegue a pensar que terminaría a si, prefería de cualquier modo mi primer día de escuela, ese día donde siempre me humillaban a esto, lo prefería mas que nada.
-BAJAME AHORA!!! BAJAMEE!-empecé a gritar y a querer abrir la puerta del auto, pero una mano rápida me detuvo, seguí llorando pero otra mano igual a la que detenía y evitaba q abriera la puerta, quito mi cabello del rostro y....
-wow que genial, y... ¿de donde eres?
-pues...vengo desde irlanda.
-Ho increíble!! Eso es...Genial!!! De verdad-cuando pronuncie mi ultima palabra me di cuenta de que el auto no seguía la misma dirección que tenia que seguir, la dirección que era hacia la escuela, no podía decir que se había equivocado por que era fácil llegar solo era ir derecho, algo no estaba bien, algo me decía que nunca debí aceptar subirme a ese auto. Trague un poco de saliva y voltie haber a Adam que me veía muy fijamente, era extraño me miraba con una cara que me causaba miedo un miedo muy diferente al de cuando te asustas por una película de terror, algo era diferente. mire por la ventana y por un momento me di cuenta de que esas calles no las conocía, eran algo lúgubres y me hacían que me diera un escalofrío que recorría mi espalda y me hacia estremecerme, voltie a mirar de nuevo a Adam y solo logre articular.
-bájame...bájame ahora…Ya…Por favor- una lagrima corrió por mi mejilla y paro en mi mano, tenia demasiado miedo, jamás pensé que me pasaría esto, jamás llegue a pensar que terminaría a si, prefería de cualquier modo mi primer día de escuela, ese día donde siempre me humillaban a esto, lo prefería mas que nada.
-BAJAME AHORA!!! BAJAMEE!-empecé a gritar y a querer abrir la puerta del auto, pero una mano rápida me detuvo, seguí llorando pero otra mano igual a la que detenía y evitaba q abriera la puerta, quito mi cabello del rostro y....
... con su mano seco mis lágrimas y después puso un dedo
entre sus labios, parecía que saboreaba mis lágrimas. Las lagrimas corrían por
mi cara y no paraban, un recuerdo me llego por un momento en el que mi madre me
decía que dejara de llorar o inundaría mi habitación de lagrimas, ese recuerdo
solo había llegado a mi mente poniendo miles de preguntas en mi ¿que aria mi
madre cuando supiera que su hija jamás llego a la escuela y que tal vez jamás volverla
a casa? mas lagrimas brotaron de mis ojos. se acerco a mi hombro y murmuro.
-sshhh shhh tranquila no llores no te pasara nada malo, ssshh tranquila, si?
no podía evitar dejar de llorar sentía eso que decían en las películas aquello de que veían su vida pasar atrás vez de sus ojos, y yo la veía y solo veía un desperdicio de vida nunca había hecho nada por mi y eso me hacia sentirme peor de lo que ya estaba.
-ssshh Merleth tranquila, yo vine por ti tu eres a quien tanto había buscado he venido a que te unas a mi ssshh tranquila ya veras que esto te gustara al principio no, pero ya veras solo dolerá un poco- mientras decía su ultima palabra se acerco a mi cuello apartando mi cabello y rozando sus labios con mi piel solo pude cerrar mis ojos y dejar que mi ultima lagrima corriera por mi mejilla, solo un te amo se escucho en el silencio sepulcral y un grito ensordecedor proveniente de mis labios.
-sshhh shhh tranquila no llores no te pasara nada malo, ssshh tranquila, si?
no podía evitar dejar de llorar sentía eso que decían en las películas aquello de que veían su vida pasar atrás vez de sus ojos, y yo la veía y solo veía un desperdicio de vida nunca había hecho nada por mi y eso me hacia sentirme peor de lo que ya estaba.
-ssshh Merleth tranquila, yo vine por ti tu eres a quien tanto había buscado he venido a que te unas a mi ssshh tranquila ya veras que esto te gustara al principio no, pero ya veras solo dolerá un poco- mientras decía su ultima palabra se acerco a mi cuello apartando mi cabello y rozando sus labios con mi piel solo pude cerrar mis ojos y dejar que mi ultima lagrima corriera por mi mejilla, solo un te amo se escucho en el silencio sepulcral y un grito ensordecedor proveniente de mis labios.