-No, por
favor dime ¿que paso?
-ah
bueno…cuando tu saliste corriendo Ben golpeo de nuevo Adam y
yo tuve que romperle el cuello para dejarlo inconsciente y a si evitar que
siguieran matándose. Adam quiso ir haber
si tu estabas bien pero le dije que no,
que fuera a cazar y que yo iría contigo y así
que seguí y te encontré y ya sabes lo de mas.
- creo que
te falta decirme de cuando me dejaste
sola en el cuarto.
- bueno
pues, lleve a Ben a su cuarto y lo encerré, cuando le rompo
el cuello…bueno se lo disloque, se queda
así por unas 8 horas y después la ponzoña se lo arregla, luego despertara.
-
¿entonces, Adam esta de caza?
- si,
quería que se despejara un poco y le dije que estaría contigo
todo el tiempo y eso es lo que
hago.
- ¿te
comportaras como mi niñera?
- algo así
– dijo entre risas y me jalo hacia fuera
de la casa.
- pero…
¡¡espera!! – corrimos por el caminito que daba para la puertecita de la salida
de toda la casa.
Con una mano abrió la puerta y salimos a su
interior.
Estaba
lista para aprender y para dar lo mejor de mi, a si que me aventure a salir y
empezó la caza.
El día
apenas empezaba y tan solo eran ya como las 9 de la mañana. La casa se encontraba en un lugar apartado, a decir
verdad era como una montaña en donde se encontraba la casa, y ya muy abajo se
encontraba un pequeño pueblo.
Me acerque
un poco al camino para poder observa
aquel pueblecillo, que no al parecer no tenia nada de especial o particular que
lo hiciera genial, solo podía decirse que era sencillo y limpio.
- Bueno –
Lilian termino de cerrar la puerta de la casa, se acerco a mí saltando de
entusiasmo, tomo mi mano y empezó a
correr hacia el lado contrario del pueblo, adentrándonos al interior del bosque
como fugitivas.
- ¡¡CORRE!!
YA ANDA CORRE MAS RAPIDO, NO SEAS LENTA- me dijo Lilian a un jalando de mi mano y corriendo a una gran
velocidad.
- ¡¡ ESPERA
POR QUE CORRES!! Lilian… ¡¡aaaaaaaaaaaaaah!! – se detuvo violentamente y
me empujo contra un árbol, mis instintos
reaccionaron y esquivaron el árbol, para así caer en cuclillas cerca de las raíces
del árbol.
Me erguí totalmente y me acerque a Lilian que
se encontraba tirada en el suelo riéndose a carcajadas.
- ¡¡ PERO
QUE DEMONIOS TE PASA!! ME PUDISTE… haber….!! – me detuve y no complete la frase.
-
¿matado? JAJAJAJAJ – volvió a reírse frenéticamente.
– me abalance sobre ella y empezamos a
jugar muy divertidamente.
- Ya basta…
OK OK ya – Lilian se alejo un poco de mi y se sentó en la orillita de un árbol.
Me quede tirada en el suelo del bosque y empecé a reírme sin sentido alguno, la risa contagio a Lilian
y empezamos a reír juntas como dos locas. Era agradable ese momento, por un
segundo sentí que tenia una amiga, una amiga de verdad, la que única que tendría
de verdad en toda mi vida.
- esta bien…bueno
será mejor que ya no perdemos el tiempo y
nos vayamos de caza – decía Lilian mientras se ponía de pie entre
risas y me daba la mano para levantarme.
- bueno… y… ¿Cómo se caza? – dije algo
confundida e imaginándome como seria la caza.
-Bueno este
bien, primero quiero que cierres tus ojos,
déjate llevar por el sonido del bosque, desconecta tu cerebro de tus sentidos, agudiza tu olfato y tú oído….ahora
déjate llevar por tus instintos.
El ardor mi
garganta empezó arder con mucha fuerza, algo en mi cambio, mis ojos se
abrieron, mis piernas como modo automático empezaron a moverse muy rápido, mi
sentido del olfato me guiaba como si no tuviera
ojos y solo dependiera de lo que olía y escuchaba. Un pequeño sonidito llamo mi
atención, sabia perfectamente lo que
era, a si que empecé a buscar con mayor
velocidad donde se encontraba el cuerpo que contenía un corazón latiendo, donde
circulaba sangre deliciosa que saciaría el ardor de mi garganta. Estando ya muy
lejos de donde había escuchado el sonido del corazón de mi presa, lo encontré
bebiendo agua cerca de un lago.
Me agazape
sobre la tierra, y sin nada mas que hacer me abalance sobre mi
presa, rompí su cuello y pegue mi boca a su cuello. Bebí hasta dejar sin nada a
mi presa en su cuerpo destrozado, bebí hasta la última gota y despoje su cuerpo
a un lado del río donde hace unos minutos
aun tenia vida. A un no me sentía llena a si que de nuevo empecé desde cero y volví a cazar otras cuantas
presas. En todo momento trataba de disciplinar mi mente y decirle que solo
tenia que cazar solo animales, no podía lastimar ni una sola vida, no me convertiría en un monstruo.
Después de varias
victimas después decidí sentarme en una roca y recordar mi parte humana. Ya no tenía
tanta sed como antes pero de todos modos
tenia el ardor quemándome la garganta, tenia que cazar algo mas para ahora si
terminar con el dolor.
Solo había
pasado un solo minuto cuando un nuevo latido y un aroma nuevo llamo mi atención.
La garganta empezó arderme mucho mas de
lo común, mi autocontrol se hizo cenizas
cuando mis sentidos se dispararon hacia mi nueva y ultima presa. Corrí mucho más
rápido de lo que lo había hecho la última
vez buscando a mi presa, solo tarde 2 minutos en encontrarla. Esta vez algo me
dijo que viera a mi presa antes de matarla y beber su sangre. Para mi sorpresa,
no solo era un humano, si no una
niña de no mas de 6 años sentada sobre
la tierra llorando y con una mano en la rodilla donde la sangre brotaba por una
herida. La niña pedía a lloriqueos que necesitaba a su madre y que la
necesitaba ahora.
-¡¡ MAMI,
QUIERO A MI MAMI!! – decía a un llorando
y con las manos en la rodilla. – no, no podía acercarme a ella, no lo haría, no
podía. La garganta me ardía sin parar, necesitaba hacer algo. Me acerque un
poco donde estaba aquella niña, no muy cercas pero si como a unos 8 metros de distancia. Tenia
que salir de ahí cuanto antes, pero no podía, tenia que ayudar a esa niña, a un
que su vida dependiera de eso. Si no la ayudaba, moriría si la ayudaba moriría
¿entonces? ¿Que haría? Ya no tenía tiempo y tenia que hacer algo. Me acerque un
poco más, en una distancia donde me pudiera verme aquella niña. El sonido de las
hojas del suelo llamo su atención y volteo haberme rápidamente.
- ¿mami?....
tu no eres mi mami – la niña empezó a sollozar de nuevo.
- no… ¿que
haces a qui?- pregunte curiosa.
- venia con
mi mami, pero ya no la veo… ¿la has visto?
- no…no he
visto a… tu mamá – el aroma de la sangre de la niña desconcentraba todo mi
trabajo y mi autocontrol.
- y tu ¿Quién
eres?- pregunto la niña poniendo la mano en la boca para chuparse la sangre que
aun salía de la herida.
-yo… yo….-
las palabras no podían salir de mi boca, tenia que callarme y seguir controlándome,
así que mejor me limite a negar con la cabeza.
- ¿Qué? ¿Te
comió la lengua el ratón? – se burlaba la pequeña niña. Ya no lo soportaba,
tenia que hacer algo, hacerlo ya. Me acerque
a la niña lentamente, la tome de la mano
y la levante del suelo.
-¡¡auch!! Eso
me dolió ¿Que haces?
No cazo
humanos, cazo…cazo…yo.




