Siempre me había analizado como que la vida era como un tablero de ajedrez, pues cada movimiento que hacías al mover una pieza tenia una consecuencia tanto mala como buena, así que tenias que pensar muy bien que harías para matar al rey y llegar a ese gran objetivo que te daría la victoria, a un que si dabas un mal paso, si movías una pieza mal, seria tu fin y todo terminaría mal, de haber sabido que llegaría hasta esto, jamás abría seguido bien las reglas y abrí perdido rápido la partida del juego, al fin y al cabo por todo lo que había jugado toda mi vida no era algo por lo que dijera que valiera la pena luchar, al contrario todo era entupido y no tenia sentido absolutamente nada.
Alguien había jugado mi partida de ajedrez de otra manera y había hecho una jugada que no precisamente era para ganar si no para quedar en un empate. Todo era difícil ahora y trataba con todas mis fuerzas de poder seguir adelante a un que fuera una locura por que haber ¿quien demonios olvidaría su vida, una vida de 15 años por una nueva vida que empezó sin pedirle permiso a nadie mas que al corazo? obvio sabia la respuesta y era NO! nadie absolutamente nadie, pero que podía hacer ¿ escapar? sabia perfectamente lo que era ahora y a un que fuera difícil aceptarlo era un... un vampiro y a un que no supiera lo muy peligrosa que era sabia que si podía lastimar a alguien y eso era lo menos que querría hacer.
Los minutos pasaban algo rápido y tenia que darme prisa pues Adam podría volver en cualquier momento para llevarme de nuevo para ir a cenar y todavía no estaba lista. Me volví para el sitio donde se encontraba la puerta que contenía ropa según me había dicho Adam, a si que me di prisa y corrí a la puerta para abrirla cuanto antes y echarle un ojo a la ropa que me pondría. Abrí la puerta y descubrí una gran habitación repleta de ropa y la verdad no exageraba era grande y estaba repleta de ropa de todas tipos de modelo, era como una gran boutique llena de ropa por todas aparte, al igual que calzado y accesorios, era el sueño de toda chica fashion.
Era algo muy... ¿hermoso? creo que era la palabra que buscaba, no? pero el caso era que de tanta ropa no sabia que me pondría, ¿de verdad Adam hablaba de queme probara esa ropa? pues esa respuesta no la sabia, pero sabia que no tenia el tiempo de ver cada prenda y probar cual me quedaría mejor a si que tome unos pantalones de mezclilla y una bluson de un color marrón muy hermoso. Me coloque los pantalones en su lugar al igual que el bluson, deslice mis pies adentro de los primeros zapatos que encontré en la habitación y corrí afuera. Antes que nada decidí ver mi aspecto ante el gran espejo para ver que tal lucia. A un me costaba trabajo creer que aquella chica tan hermosa era yo, a si que decidí sonreír un poco haber si esa cara de sufrimiento que tenia desaparecía, a un que debo aceptar que siempre quedo un pequeño rastro de soledad marcado en mi rostro.
Un toque firme proveniente de la puerta avisaba que Adam ya estaba a fuera esperándome. Pase mis manos por mi cabello tratando de alisarlo un poco y acomodarlo, salí de la habitación topándome con Adam, que esperaba con un hermoso traje de etiqueta y una rosa en las manos.
- woow...te...te ves muy bien- le mostré un sonrisa para no sentirme como una tonta, por que el parecía que había procurado mucho en su aspecto y en cambio yo solo había tomado lo primero que estaba delante de mi para salir corriendo a su encuentro.
-muchísimas gracias tu también te ves...preciosa, a decid verdad siempre estas hermosa, deslumbrante cautivadora y podría decirte mas pero el tiempo corre y hay que darnos prisa- paso mi brazo por el suyo y me dirigió hacia el comedor de nuevo.
al entrar a la habitación del comedor la mesa se encontraba dirigida de hermosas velas encendidas dando un toque precioso al cuarto, el cual su olor se mezclaba con el proveniente de 4 copas de plata que se encontraban en la gran mesa puestas enfrente de cada lugar. El olor me distrajo y produjo una gran quemazón en mi garganta que no aguantaba mas necesitaba beber ya.
El impulso fue tan fuerte que me abalance sobre la mesa para tomar entre mis manos la copa y beber su contenido hasta el final y no dejar ni una sola gota. El momento me abrumo de pronto. ¿Santo cielos…pero que he acabo de hacer ?me quede sentada arriba de la mesa viendo el fondo de la copa y sin molestarme en mirar a los que están ahí, pues por lo que notaba se encontraban 2 personas mas y al parecer eran las mismas personas que estaban ahí tiempo atrás, cuando había venido a buscar la sangre.
Era la chica de la chimenea y el chico con el que había chocado. me sentía tan avergonzada que decidí quedarme un momento mas ahí -" dios Mio soy una estupida como hago eso y pretendo que no paso nada, soy una idiota"-pensaba sin parar y sin dejar de ver la copa. El silencio que se encontraba en esos momentos fue interrumpido por una hermosa risita que provenía de Adam. Mi mirada se levanto un poco y mire a los ojos de Adam que me veía muy tiernamente.
- mi hermosa Merleth si que tenias sed, ¿no es verdad? -...AMM...-no pude decir nada mas que balbucear y a sentir con la cabeza. -ajajá no te preocupes preciosa suele suceder- se dirigió ante mi, colocando su mano para que yo pudiera tomarla y bajarme de la mesa.
-Gra...gracias...- durante mucho tiempo no deseaba que la tierra me tragara, ahora lo deseaba. Paso sus brazos por mi cintura y me bajo con mucha delicadeza de la mesa. si pudiera ruborizarme lo haría en ese momento hasta quedar como un tomate, de eso estaba segura. Quede pegada a su cuerpo manteniendo mis manos en su pecho y pisando las puntas de los pies. En realidad quería que la tierra me tragara y de ahí nunca me sacara. Sus hermosos ojos trataban de hipnotizarme, pero no permitiría que eso sucediera, no otras ves al menos. Su mirada seguía la mía, a si que mejor volteé a ver aquellas hermosas velas, era eso o ver esos brillantes ojos. Libere mis manos de su pecho para darle a entender que ya no necesitaba de su abrazo para a si conseguir...Nada.
-AMM...Adam estoy bien… Ya... puedes soltarme - Adam levanto su mano y acaricio mi rostro lentamente sin dejar de ver mis ojos profundamente. Una tos forzada que Provenía de atrás, hizo que Adam dejara de abrazarme, pero solo del abrazo y no de alejarme de el. Voltee ver a aquella persona que había tosido intencionalmente y lo único que encontré en l mirada fue a esas personas que había previsto. La chica y el chico, cuales nombres no sabia. Adam se puso erguido y en un susurro audible pronuncio.
- bueno antes de empezar con la cena, quiero presentarte a dos hermanos míos que también serán tus hermanos mi querida.- la chica que al parecer también había cambiado su atuendo y lucia muy hermoso vestido color azul marino opaco que resaltaba sus ojos, se acerco a mi de nuevo y me hablo con una melodiosa voz.
-hola Merleth, mi nombre es Lilian y es un gusto conocerte - me extendió la mano y me saludo de un forma muy gentil. Se puso de lado para hacer presente de que el chico que se encontraba al final del comedor seguía de presentarse. Al parecer todos en ecepto yo había captado el tema de "cena formal" ps en realidad los 3 vestían de una forma muy formal.
El chico del final del comedor estaba recostado en la chimenea con un hermoso traje igual al de Adam, a un que algo fuera de su lugar, pues tenia la corbata suelta y la camisa de botones desabrochada dando a la vista su hermoso pecho. la verdad si era muy guapo, un ángel bajando del cielo, a decir verdad creo que era mucho mas guapo que Adam y pues Adam si era guapo, a si que era algo difícil de creerlo. Su aspecto era igual al de Adam pues también era esbelto, de tez clara, ojos dorados, cabello Lazio y castaño obscuro y una cara perfecta.
El chico se acerco lentamente y se puso enfrente de mí. Tenía la cabeza agachada, pero al momento de pronunciar su primer frase levanto la cara y me miro penetrantemente a los ojos.
-hola...mi nombre es...Benjamin - bajo de nuevo la cara, metió las manos en los bolsillos del pantalón y regreso a un lugar a lado de la chimenea.
Algo me decía que esa noche seria algo corta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario