siempree see tu (:'

siempree hααs lo quee mααs te gustee hacer, no importαα que la gente te critique, expresααtee &' Vive lαα vidαα ♥ :D'*

domingo, 22 de agosto de 2010

10 cap • Maestra y amiga •


Lilian me llevo a la habitación para que “descansara” para que según  despejara mi mente  un poco, cosa que no haría. Estaba cansada y no físicamente,  si no mentalmente, mi cabeza  no dejaba de dar vueltas, pensaba miles de cosas al mismo tiempo, de diferentes situaciones y momentos que habían pasado ese día, era agotador, ya no lo  podía  soportar sentía que explotaría de un momento a otro.

Me quede en la ventana de mi cuarto admirando de nuevo, solo que esta vez era el amanecer. Podía ver el hermoso resplandor que desprendía  el nuevo día, un día que tenia que aprovechar, y que tenia que ver de una  nueva y buena  perspectiva, ya no podía  darle mas vueltas al asunto de por que  me sucedía esto, si no para que, ya no podía ponerle mas peros a la vida a si que me levante muy rápido y  de nuevo fui al gran armario, busque entre las grandes cantidades de ropa algo que  de mi talla  para ponerme. Cuando encontré algo adecuado para ponerme, Salí  de la habitación corriendo y en menos de 2 segundos ya me encontraba en el vestíbulo de la casa, donde  ya se encontraba Lilian con  una bandeja  de plata con una copa que contenía sangre.

- Buenos días – dijo con una  hermosa sonrisa en el  rostro y ofreciéndome  la copa de la  bandeja.

-Buenos días – le correspondí el saludo, tome la copa y Bebí su contenido hasta que se agoto el contenido.

- Gracias.
- de nada, ya sabes, estoy  aquí para apoyarte.
- gracias de nuevo Lilian.
- ajajá OK ya entendí, pero algo que tienes que saber de esto – tomo la copa  vacía y la puso de nuevo en la bandeja. – es que esto no aparéese  como arte de magia. – Lilian empezó a caminar en dirección a la cocina, a si que la seguí sin quedarme  atrás de ella.

- ¿a que te refieres con eso?
- pues que la sangre no aparece no mas por no mas aquí y se sirve en tu copa.
- ¿entonces…?
- mira Merleth- decía mientra entrábamos al comedor y después a la cocina. – nosotros nos bebemos sangre de  humanos, no nos gusta quitarle la vida  a personas que no lo merecen, no es su culpa, a si que cazamos la sangre de animales, pero lo hacemos en animales que tengan una sobre población en su especie, tu sabes para  no dañar  el medio ambiente. – dejo la bandeja  y la copa  en el lava platos y se voltio haberme a los ojos.  – entonces como todos aquí ayudamos, tu también tienes que aprender a cazar a si que  hoy  seré tu maestra.

- ¿Qué? – empecé a reírme en bajito.
- ¿tiene algo de malo?
-  no no claro que no, pero no te imagino “cazando” – me reí de nuevo.
- Jum, pues te demostrare que puedo ser una excelente cazadora, ven aquí -  me tomo de la mano y me jalo sacándome de la cocina al igual del comedor hasta llegar al vestíbulo.

-Espera…- dije parándome en seco enfrente de las escaleras.
- ¿que pasa?
- ¿Dónde… esta Adam y Ben? ¿Se arreglaron las cosas?
- no tienes por preocuparte por eso dos idiotas, olvídalo.


sábado, 21 de agosto de 2010

9 cap • Problemas •


Todos quieren sentir que tienen problemas y que nadie puede entenderlos, que los con los problemas se puede acabar el mundo y que nada tiene solución. Mi madre siempre me había dicho que  todo tenía solución y que lo único que no, era la muerte.  Lo que la gente no le gusta ver, es que los problemas  no son importantes,  si no lo que aprendes de ellos. Lo único que tendrías que pensar cuando uno tenía un problema era para que  y que aprendería de ello.
En mi caso,  todo esta mal por que yo estoy muerta y… ¿como lo solucionaría?

Ben estaba tirado en la alfombra cerca de la chimenea con una mano en la mandíbula. Al parecer algo lo  había golpeado. Adam también se encontraba en la habitación enfrente de mi  agazapado como un animal en dirección a Ben, yo estaba  tirada en el suelo con una mano en el abdomen y con la otra deteniéndome  para  no del todo caer al suelo.

- ¡¡¡ NO TE LE VUELVAS A CERCAR!!!
- eres…. un idiota Adam…. Lo Vulturi vendrán  y nos mataran por su culpa, y todo por tus entupidos caprichos. – su  voz se notaba muy baja pero era clara y también algo entre cortada.
- no me interesa idiota, pero  no te le vuelvas acercar.

Un estruendo se escucho,  alguien había entrado a la habitación. Era Lilian.

- ¿pero…? ¿Qué rayos paso aquí? -  Lilian se acerco a mí  y me levanto del suelo tiernamente.

-¿estas bien Merleth?
- si…si muy bien.

Ben se puso  de  pie  y eso provoco que Adam se pusiera más tenso y se acercara a mí.

- esta bien ya tranquilízate – dijo Ben a Adam. – no la matare… aun.

Adam  se abalanzo contra Ben empujándolo muy fuertemente. Se estrellaron contra un enorme librero  que se hizo añicos  ante el  gran golpe. Empezaron a combatir en la gran habitación sin que pareciera que nosotras estábamos ahí.

- ¡¡¡ YA BASTA!!! -  grito Lilian claramente  y se abalanzo contra Ben y Adam que seguían peleando. Agarro a Ben  por la espalda, lo sometió pegándole en rostro al suelo y tomo su mano por detrás de la espalda.

- ¡¡ ¿POR QUE ME DETIENES A MI SI ES EL QUIEN ME ESTA GOLPEANDO?!! - Ben estaba realmente enojado y trataba  con todas sus fuerzas zafar el  brazo  de Lilian, pero no podía.

- por que tu eres un loco y le seguirías el juego hasta destrozar  nuestro  hogar. – Lilian presiono más a Ben en el suelo.
 Adam se acerco a Ben de nuevo para  golpearlo, pero mi impulso fue  más rápido.
Tome de un brazo  a Adam y lo jale para atrás tratando evitando que se confrontara de nuevo con Ben.

- ya basta por favor…no tiene caso Adam, olvídalo -  seguía jalando a  Adam pero  era  imposible, era  como una roca muy pesada y me era imposible moverlo mucho para alejarlo del lugar.

- ¡¡NO!! NO LO ENTIENDES – Adam me levanto la  voz y se despojo del brazo que tenia aferrado a el.

Su grito si me tomo desprevenida, el nunca me gritaría, si que estaba enojado.
Me aleje un poco, no quería darle  otra cosa para que me gritara de esa manera., a si que mejor decidí  salir de la habitación para  acabar con esos problemas. Sabia perfectamente por que estaba pasando  todo aquello y  sabia  también como solucionarlo a si que corrí  al comedor, entre y me dirige hacia la puerta que estaba al fondo de la habitación. La cocina.  El lugar donde había  muchísimos accidentes según recordaba me decía mi madre.

Busque entre los cajones algo que me permitiera utilizar para  tomar de arma.
Después de una larga  búsqueda encontré un gran cuchillo de una hoja larga y afilada, la tome con fuerza en posición de apuñalar mi estomago y acabar con mi agonía y sufrimiento. Me vería totalmente ridícula  haciendo eso, pero tenia que acabar con esto que me frustraba. Escuche como alguien se acercaba muy rápido a si que me di prisa y
Clave el cuchillo en mi abdomen. Un quejido se escucho.

- ¿pero que demonios haces? – se acerco a mi y me paso un brazo por los hombros mientras la  otra mano quitaba el cuchillo de mi mano.

Revise mi cuerpo precisamente donde había encajado el cuchillo pero no había rastro  alguno de un daño que me hubiera provocado.

- ¿Qué…? ¿Pero?
-  ahora eres un nuevo ser y eres inmortal, esto no te lastima –levanto el cuchillo para que pudiera verlo de nuevo.

Me deje caer al suelo sin importar  que pasara, Lilian dejo  que cayera,  espero un momento, se sentó a mi lado y empezó  me acariciarme  el cabello. Ya no podía seguir  con  esta pesadilla, en ese momento  el deseo de la muerte me  embargaba y no podía  saciarla, sentía  como el mundo se me  venia abajo.

-         ahora este es  tu mundo  y tienes que aceptarlo y nunca cambiara eso.

Sabia que tenia que luchar y que no me dejaría  caer, y sin  importar lo que la  gente me dijera y me criticara, siempre  lucha por mis sueños y  mi sueño ahora era ser fuerte  y nadie me lo iba a impedir…. Nadie.

miércoles, 18 de agosto de 2010

8 • Un poco de Benjamin •

Ben estaba  parado en la entrada de la casa viéndome  fijamente y con las manos en los bolsillos del pantalón. Parecía un ángel, un hermoso ángel.

Se acerco lentamente hacia mi  y de la misma manera que me había puesto la mano cuando había caído antes de cenar, me extendió la mano para que me levantara y así poder estar casi a un mismo nivel, a un que eso era imposible, el era mucho mas alto que  yo.

- creo que es hora  que  conozcas un poco de  Ben – dijo Lilian atrás de mi.
- ¿te gustaría…  - se aclaro la garganta - … escuchar un poco de mi, mientras te enseño el interior de la casa? -  pronuncio Ben, mirándome a  los ojos muy fijamente. Como si jamás volviera a ver mis ojos y  no querría perder ni un solo  segundo de verlos.

- claro.
- Esta bien… ven por aquí – dio media vuelta y entro de nuevo a la casa sin saber si tal  vez  iba atrás de el.

Corrí de tras de el y trate de seguir su paso, que era algo  rápido. Se detuvo enfrente de la puerta de lado derecho de las escaleras, donde  había ido por  primera vez, cuando escuche la  voz de  un hombre llamado Ian y la de Adam. Abrió la puerta y me dejo pasar primero a su interior., donde se encontraba una hermoso estudio lleno de estantes repletos  de libros y artefactos extraños, pero interesantes. Me quede cerca de la entrada parada observando  todo lo que me rodeaba en ese momento. Decidí moverme, a si que me acerque a un estante y empecé a ver lo títulos de algunos libros que estaban llenos de volvo a si que los sacudí y observe detenidamente.

La  voz de Ben  me interrumpió de nuevo.

- si quieres leerlo un poco, puedes hacerlo, no hay problema.
- OH esta bien gracias. -  le dedique una sonrisa y tome un libro que su  titulo me había Llamado la atención,  “los trabajos del mar” el autor era Rene Robles  y una de sus  obras en especial me había llamado la atención.

Las palabras salieron  de mi boca sin quererlo.

- “sobre  el paladar la luna proyecta un eclipse que borbotea en las hélices de mi garganta: licuada la sangre  y deshebradas las piernas sigue tartamudeando el corazón sobre las garras de la noche…” -  dio un gran respiro, cerré el  libro y lo devolví a su lugar.

- es uno de mis libros favoritos – dijo Ben y se sentó en un sillón enfrente de una  pequeña chimenea – creo que quieres saber de mi  un poco, ¿o me equivoco?

- pues si tu quieres contarme esta bien… si no, no  hay problema – dije y me senté en el silloncito de alado.

-No esta bien tranquila, te contare, tienes derecho a saber de cada uno de nosotros ahora que eres parte de esta “familia” si es así como quieres llamarle – se levanto del sillón y se acerco un poco a la chimenea. Se quedo a un poco de distancia, observando el  fuego que desprendía. Podía ver como el reflejo del fuego se ponía en sus ojos.
Me quede esperando que empezara  hablar, pero no lo hizo hasta después de 5 minutos.

-Mi nombre es Benjamin Dereck Benzón, nací el 4 de septiembre de 1856 en Londres Inglaterra. Fui convertido en vampiro el  31 de octubre de 1874, aparento 18 años de edad  o menos, no se quienes fueron mis padres y no se quien me transformo. Aprendí a cazar animales en ves de a humanos, a en 1895 encontré Adam y desde en ese momento somos como hermanos, en 1915 encontramos a Lilian y  también ella se unió a nosotros como nuestra hermana. Fin. ¿Algo más?

-no… nada – me levante del sillón y me dirigí  hacia la puerta. No estaría ahí escuchando que me contaran algo  a que no quieren contarme, a si que decidí irme de ahí, buscaría  a Lilian y le pediría que ella me llevara a conocer la casa.

Antes de llegar a la puerta tomo mi mano y me de tubo. Voltee haberlo con algo de miedo.

- ¿si? – dije algo tímida.
-  ¿ya te he aburrido? ¿ o es que quieres ir a ver a tu amado Adam?. – dijo en un tono grosero.
- no me has aburrido, solo que he notado que creo que no quieres contarme  nada a si que mejor te dejo de molestar y ah por cierto Adam no es mi amado – me solté de su mano para abrir la puerta. En el mismo momento que abrí la puerta la cerro, me voltee para verlo a los ojos, me pego a la puerta  con brusquedad.

- ¿¿ que haces?? Suéltame…- logre articular muy poco, ya que estaba presionándome  muy fuerte  contra su cuerpo ¿como podía pasar eso?

Se acerco a mi cuello y lentamente pronuncio.

- Eres un Problema… y yo elimino problemas.-

Un gemido salio de mis labios y una mancha roja paso por mis ojos.

martes, 17 de agosto de 2010

7 cap •The Vulturi •


-¿que?
- bueno ¿no querías saber la hora y a que horas nos iríamos a dormir?
- OH cierto… bueno PS ya sabes cuales son las primeras preguntas.
- jajaja si lo suponía – hizo una pausa y volteo haberme y después volteo  haber otra vez las masetas que arreglaba.- bueno pues en primer lugar como ya sabrás ahora eres un nuevo ser el cual no duerme.
-¿que?.... ¿como?  No entiendo.
- jajaja pues eso precisamente no dormimos.
- pero y eso de drácula que duerme en ataúdes.
-mito. Es  mentira los vampiros no dormimos, es solo un mito.
- woow…de verdad woow…y AMM ¿la hora?
- son las cuatro veintidós  de la madrugada – volteo haberme y me sonrío ampliamente, tomo la maseta en las manos y salio de la casita pasándome por un lado.

-¿¿¿¿Qué?????
- lo que escuchaste,  ya es un poco tarde pero jajaja pero es un  gran momento para plantar  y regar – me guiño un ojo y empezó a escarbar para colocar la nueva planta en su hermoso jardín.
- no puede ser.
-si si puede ser – dijo mientras terminaba de plantar su flor y se levantaba del suelo para empezaba a regar.
- esto es de locos, si eso locos – empecé a dar vueltas como loca y a caminar por todas partes.
-  si un poco pero ya te acostumbraras, ya lo veras.
Estaba algo frustrada  y tenia que calmarme. Voltee haber la hermosa luna que brillaba con una gran intensidad. Trate de relajarme un poco y lo logre.

- te entiendo Merleth pero te acostumbraras pronto.
-eso espero. – voltee haber el frente de la casa que también era hermosa y algo me  llamo la atención en una de las ventanas. Era Benjamin me observaba desde el segundo piso. Mi cuerpo actúo como un reflejo y agacho la cabeza, no quería verlo, su mirada me cohibía y no era bueno.

-creo que no le agrado a Benjamin - dije a Lilian que seguía  regando  sus  flores.
- ¿por que lo crees?
-pues es que me ira muy raro, como si estuviera enfadado.
- no es eso, el siempre es así, pero también  tu llegada lo ah puesto nervioso, pero no es nada contra ti.
- es que no lo se, ¿pero por que nervioso?
-  mira, ahora que eres una vampira  tienes el derecho  a saber que a la ves  que los humanos tienes reglas, leyes y quien sabe cuanta cosa, pues nosotros, los de nuestra raza también  las tenemos  y una de ella es no convertir vampiros y mucho menos  de una edad muy temprana por que a veces es imposible controlarlos y hacen  cosas muy malas, desastrosas.

- y… ¿Benjamin piensa que yo puedo ser un problema?
- si y… también como te he dicho que hay leyes hay  quienes las siguen y quienes no, y esas personas tienen que ser castigadas.
- ¿no me digas  que  hay policías o jueces?
- no precisamente, pero  nuestro  mundo se basa   como una monarquía. Hay reyes quienes ejecutan las leyes y también los castigos para quienes las desobedecen.
- ¿reyes?
-si… Los Vulturi. Ellos son quienes en nuestro mundo son como nuestros reyes de nuestra raza.
- su nombre suena escalofriante.
-  es un nombre que debe respetarse.
- tu… ¿los conoces?
- si, pertenecí a su guardia, pero después me fui, ya no quería estar ahí mas tiempo, era horrible, todo y ya no lo soportaba.
-¿horrible? ¿Por qué?
- Los Vulturi son 3 reyes, Aro, Cayo Y Marco. Viven en Italia  cerca de Florencia en hermoso castillo, ubicado en la torre del reloj de Volterra. Los tres viven ahí junto con  su guardia de y sus seguidores.
-  ¿y que diferencia es entre la guardia y los seguidores? – decidí sentarme en el pasto cerca de donde Lilian estaba regando las flores.

- la guardia es el grupo de  vampiros súper dotados, por decirlo así, el cual los favoritos eran Jane & Alec, dos  gemelos que tienen  grande habilidades.
- ¿súper dotados? ¿Habilidades?
- ¿quieres callarte y dejarme explicarte bien?
-  esta bien ya me callo. Prosigue
- bueno  pues ahí vampiros que tienen talentos fuera de lo que ya somos capacees de hacer, que son como los 5 sentidos se agudizan al máximo entro otros mas, pero los que tienen  talentos son capacees de hacer cosas  que un vampiro “normal” no puede, como leer la mente de los demás, sentir sus emociones, ver el futuro,  hacer que la gente sufra con tan solo  tu pensarlo, son grandes  dones y existen muchos en el mundo. Y eso es lo que buscan los Vulturi, quieren a los mejores ya que muchas veces  a habido muchas guerras por su culpa y necesitan que los protejan, como ya te había dicho unos de ellos son Jane y Alec, que sus dones son muy poderosos y hay que tenerles cuidado o podrían matarte mentalmente y eso es algo muy muy malo, créeme.

- eso quiere decir que tu… ¿tu tienes un talento?
- AMM bueno….si, tengo un don, fue por la razón que aro me pidió que me uniera a su guardia.
-y… ¿cual es?
-  soy excelente para las estrategias de combate y puedo controlar mentalmente a  todo individuo.
-  Lilian… ¿por que ya no quisiste  estar en la guardia? – la mire fijamente y ella me respondió la mirada. Dejo la regadera en el suelo y se sentó a mi lado.

- por que… lo que hacen es horrible… ellos  beben sangre humana,  matan a gente inocente, y…. yo no estaba de acuerdo con eso, a si que mejor me fui y ahora me dijo que si quería irme era  libre. Me sorprendió que me dejara ir, por que el nunca deja  ir a nadie  tan fácil  si no era muerto, pero lo hizo.

-¿y después que hiciste?
- me fui muy lejos de ahí, visite Inglaterra, Francia  y Alemania, hasta que conocí a Ben y Adam. Fue lo mejor que me había pasado en todo  mi  vida.

- ¿y…que paso?
- los conocí en Londres. Lo recuerdo muy bien  por que me salvaron la vida y  también la de una señora jajajaja. Recuerdo que estaba muriendo de hambre y ya no aguantaba mas, tendría que matar  para alimentarme… pero en el momento que la mataría a la pobre señora, ellos llegaron y me sacaron lejos de ahí, hasta un hermoso bosque donde mataron un oso y me acercaron a su sangre  para que bebiera. Era algo distinto a lo que había tomado toda mi vida  con los Vulturi, pero la quemazón de mi garganta se iba.
Les agradezco tanto que me hayan salvado de haber matado a una vida que merecía seguir viviendo.

- los quieres mucho, ¿no?
- pues claro que si, son mis hermanos, yo los considero eso, por que siempre me protegieron y me dejaron vivir a su lado. Siempre estaré en deuda con ellos.

-¿y sabes algo de ellos? Ósea me refiero a que, ¿tú sabes antes de conocerte que  hicieron?

- si lo se, se toda su vida, pero… mejor pregúntaselos a ellos.

Seguí la nueva dirección de la mirada  de Lilian y vi  como Benjamin era  envuelto en la luz de la luna en la entrada de la casa  con las manos en los bolsillos  viéndonos fijamente.

Sabia  que era momento de otra historia, pero…¿ estaba lista para escucharla?

6 cap • Lilian •


Lilian Jeny warnighton
La noche transcurrió muy lenta y eso me ponía ansiosa mas del  lo habitual y eso no era bueno en esos momentos. El silencio  inundaba  toda la habitación y el único sonido  era al beber el líquido de las copas de plata y también al volver a servir cada una de las 3 copas. El ardor que había en mi garganta fue desapareciendo mientras  mas bebía y eso era algo bueno, por lo menos una incomodidad se iba. Faltaban otras más.

Adam tomo mi mano por lo bajo de la mesa cuando menos me lo esperaba. al instante, lo poco relajado que  se había vuelto Benjamin se fue al caño y se volvió aponer tenso, lo notaba por que sus hombros estaban  para adelante y hacia arriba  como si fuera un animal que fuera a atacar de un momento a otro.

Una risa interrumpió mis pensamientos hacia Benjamin.

- JAJAJA OH vamos Ben relájate, haces que la velada sea como una junta de trabajo o un juicio jajajaja - Lilian dijo mientras se acercaba a Benjamin y pasaba la mano por su cabello castaño oscuro.

- quieres dejar de actuar como una  niña - Ben tenia la mirada baja mientras se defendía.

- PS déjame decirte  que por lo menos  no soy una amargada como tu - se levanto de la mesa con la bandeja de plata  ya con las copas y  la botella. Se fue a la cocina y regreso muy rápido  y se quedo de pie preparada para contra atacar.

- ya por favor dejen de pelear,  Merle pensara que son un par de locos.
- ¿y no somos eso? - dijo Ben.
- en realidad ustedes si, yo no.
- jajaja si  lo que tu digas, tu eres el mas idiota y loco aquí - Ben se levanto  y fue a la puerta  para salir de la habitación. Antes de salir me miro muy fijamente y salio rapidísimo.

Su mirada me ponía nerviosa a pesar de que era realmente la apariencia de un ángel. Los escalofríos no se alejaban de mí.

-Merleth ¿quieres conocer la casa? - Adam me levanto, siguió tomando mi mano y me miro a los ojos.

-AMM claro...por que no -le dedique una sonrisa-

-ah tengo una mejor idea yo le daré el Tour por la casa, ¿si? - atrás de nosotros se encontraba Lilian que decía mientras saltaba.

-¿de verdad quieres ir tu? - dijo Adam.
- PS claro que si, las 2 somos chicas, así se sentirá mas cómoda Merleth, aparte de que quiero conocerla mejor.
- esta bien me parece excelente.
- Wi, nos divertiremos mucho.

-pero… ¿que no vamos a dormir? ¿A que horas son? - estaba confundida que no iríamos a dormir ya.  Que yo se  ya era tarde.

- Merleth querida....- Adam me abrazo y me dijo al oído.
-.... no te preocupes yo te explicare mientras vamos de Tour. - Lilian interrumpió a Adam, me guiño un ojo  y me tomo de la mano para salir corriendo de la habitación.

Salimos a la gran entrada de la casa donde se encontraban las escaleras.
Abrió la puerta de la entrada y junto con ella me arrastro a fuera.

La noche era oscura mas de lo habitual y una hermosa luna llenaba toda la oscuridad de brillo, era algo realmente hermoso.
Afuera era amplio y grande lleno de flores, un hermoso jardín que su limite era una gran barda  de un aproximado de cuatro metros de altura, y una pequeña puertecita que era la entrada a toda la residencia. Era realmente grande muy espaciosa, llena de flores,  árboles y una hermosa fuente, a lo lejos podía apreciarse un columpio  atado a un árbol.

-woow... es tan...hermoso, si hermoso, precioso -me acerque y empecé a sentir todo lo que estaba a mi alrededor.

- si lo se, a tomado mucho tiempo, pero esto es el resultado de lo que he podido hacer sola.

- lo has hecho tu sola?

- si, al parecer a nadie le importa esto... bueno al menos no a mis hermanos, para ellos esto no tiene sentido, los dos siempre están leyendo o aprendiendo a tocar un nuevo instrumento o una lengua o cual quier tipo de cosa, no les importa la...vida- voltee haber a Lilian que estaba tomando una hermosa rosa violeta y la acariciaba con si fuera de cristal.

- le has dedicado mucho a esto ¿verdad?
-si, muchísimo tiempo arreglar  todo este jardín yo sola, pero no me  quejo.
He sabido apreciar la vida, y eso es lo que importa - me dedico una amplia y hermosa sonrisa mientras se levantaba de su posición de cuclillas y  se dirigía  una hermosa casita de madera  en medio del jardín. Decidí seguirla, no pensaba  quedarme ahí sola.

Me quede en la entrada de la casita mirando como Lilian sacaba una grande tijeras y  una regadera. Empezó a recortar unas ramitas de unas masetas que tenia en una mesita.

martes, 10 de agosto de 2010

5 cap • conociendo nueva vida•


Siempre me había analizado como que la vida era como un tablero de ajedrez, pues cada movimiento que hacías al mover una pieza tenia una consecuencia tanto mala como buena, así que tenias que pensar muy bien que harías para matar al rey y llegar a ese gran objetivo que te daría la victoria, a un que si dabas un mal paso, si movías una pieza mal, seria tu fin y todo terminaría mal, de haber sabido que llegaría hasta esto, jamás abría seguido bien las reglas y abrí perdido rápido la partida del juego, al fin y al cabo por todo lo que había jugado toda mi vida no era algo por lo que dijera que valiera la pena luchar, al contrario todo era entupido y no tenia sentido absolutamente nada.

Alguien había jugado mi partida de ajedrez de otra manera y había hecho una jugada que no precisamente era para ganar si no para quedar en un empate. Todo era difícil ahora y trataba con todas mis fuerzas de poder seguir adelante a un que fuera una locura por que haber ¿quien demonios olvidaría su vida, una vida de 15 años por una nueva vida que empezó sin pedirle permiso a nadie mas que al corazo? obvio sabia la respuesta y era NO! nadie absolutamente nadie, pero que podía hacer ¿ escapar? sabia perfectamente lo que era ahora y a un que fuera difícil aceptarlo era un... un vampiro y a un que no supiera lo muy peligrosa que era sabia que si podía lastimar a alguien y eso era lo menos que querría hacer.

Los minutos pasaban algo rápido y tenia que darme prisa pues Adam podría volver en cualquier momento para llevarme de nuevo para ir a cenar y todavía no estaba lista. Me volví para el sitio donde se encontraba la puerta que contenía ropa según me había dicho Adam, a si que me di prisa y corrí a la puerta para abrirla cuanto antes y echarle un ojo a la ropa que me pondría. Abrí la puerta y descubrí una gran habitación repleta de ropa y la verdad no exageraba era grande y estaba repleta de ropa de todas tipos de modelo, era como una gran boutique llena de ropa por todas aparte, al igual que calzado y accesorios, era el sueño de toda chica fashion.

Era algo muy... ¿hermoso? creo que era la palabra que buscaba, no? pero el caso era que de tanta ropa no sabia que me pondría, ¿de verdad Adam hablaba de queme probara esa ropa? pues esa respuesta no la sabia, pero sabia que no tenia el tiempo de ver cada prenda y probar cual me quedaría mejor a si que tome unos pantalones de mezclilla y una bluson de un color marrón muy hermoso. Me coloque los pantalones en su lugar al igual que el bluson, deslice mis pies adentro de los primeros zapatos que encontré en la habitación y corrí afuera. Antes que nada decidí ver mi aspecto ante el gran espejo para ver que tal lucia. A un me costaba trabajo creer que aquella chica tan hermosa era yo, a si que decidí sonreír un poco haber si esa cara de sufrimiento que tenia desaparecía, a un que debo aceptar que siempre quedo un pequeño rastro de soledad marcado en mi rostro.
Un toque firme proveniente de la puerta avisaba que Adam ya estaba a fuera esperándome. Pase mis manos por mi cabello tratando de alisarlo un poco y acomodarlo, salí de la habitación topándome con Adam, que esperaba con un hermoso traje de etiqueta y una rosa en las manos.

- woow...te...te ves muy bien- le mostré un sonrisa para no sentirme como una tonta, por que el parecía que había procurado mucho en su aspecto y en cambio yo solo había tomado lo primero que estaba delante de mi para salir corriendo a su encuentro.

-muchísimas gracias tu también te ves...preciosa, a decid verdad siempre estas hermosa, deslumbrante cautivadora y podría decirte mas pero el tiempo corre y hay que darnos prisa- paso mi brazo por el suyo y me dirigió hacia el comedor de nuevo.

al entrar a la habitación del comedor la mesa se encontraba dirigida de hermosas velas encendidas dando un toque precioso al cuarto, el cual su olor se mezclaba con el proveniente de 4 copas de plata que se encontraban en la gran mesa puestas enfrente de cada lugar. El olor me distrajo y produjo una gran quemazón en mi garganta que no aguantaba mas necesitaba beber ya.

El impulso fue tan fuerte que me abalance sobre la mesa para tomar entre mis manos la copa y beber su contenido hasta el final y no dejar ni una sola gota. El momento me abrumo de pronto. ¿Santo cielos…pero que he acabo de hacer ?me quede sentada arriba de la mesa viendo el fondo de la copa y sin molestarme en mirar a los que están ahí, pues por lo que notaba se encontraban 2 personas mas y al parecer eran las mismas personas que estaban ahí tiempo atrás, cuando había venido a buscar la sangre.

Era la chica de la chimenea y el chico con el que había chocado. me sentía tan avergonzada que decidí quedarme un momento mas ahí -" dios Mio soy una estupida como hago eso y pretendo que no paso nada, soy una idiota"-pensaba sin parar y sin dejar de ver la copa. El silencio que se encontraba en esos momentos fue interrumpido por una hermosa risita que provenía de Adam. Mi mirada se levanto un poco y mire a los ojos de Adam que me veía muy tiernamente.

- mi hermosa Merleth si que tenias sed, ¿no es verdad? -...AMM...-no pude decir nada mas que balbucear y a sentir con la cabeza. -ajajá no te preocupes preciosa suele suceder- se dirigió ante mi, colocando su mano para que yo pudiera tomarla y bajarme de la mesa.

-Gra...gracias...- durante mucho tiempo no deseaba que la tierra me tragara, ahora lo deseaba. Paso sus brazos por mi cintura y me bajo con mucha delicadeza de la mesa. si pudiera ruborizarme lo haría en ese momento hasta quedar como un tomate, de eso estaba segura. Quede pegada a su cuerpo manteniendo mis manos en su pecho y pisando las puntas de los pies. En realidad quería que la tierra me tragara y de ahí nunca me sacara. Sus hermosos ojos trataban de hipnotizarme, pero no permitiría que eso sucediera, no otras ves al menos. Su mirada seguía la mía, a si que mejor volteé a ver aquellas hermosas velas, era eso o ver esos brillantes ojos. Libere mis manos de su pecho para darle a entender que ya no necesitaba de su abrazo para a si conseguir...Nada.

-AMM...Adam estoy bien… Ya... puedes soltarme - Adam levanto su mano y acaricio mi rostro lentamente sin dejar de ver mis ojos profundamente. Una tos forzada que Provenía de atrás, hizo que Adam dejara de abrazarme, pero solo del abrazo y no de alejarme de el. Voltee ver a aquella persona que había tosido intencionalmente y lo único que encontré en l mirada fue a esas personas que había previsto. La chica y el chico, cuales nombres no sabia. Adam se puso erguido y en un susurro audible pronuncio.

- bueno antes de empezar con la cena, quiero presentarte a dos hermanos míos que también serán tus hermanos mi querida.- la chica que al parecer también había cambiado su atuendo y lucia muy hermoso vestido color azul marino opaco que resaltaba sus ojos, se acerco a mi de nuevo y me hablo con una melodiosa voz.

-hola Merleth, mi nombre es Lilian y es un gusto conocerte - me extendió la mano y me saludo de un forma muy gentil. Se puso de lado para hacer presente de que el chico que se encontraba al final del comedor seguía de presentarse. Al parecer todos en ecepto yo había captado el tema de "cena formal" ps en realidad los 3 vestían de una forma muy formal.

El chico del final del comedor estaba recostado en la chimenea con un hermoso traje igual al de Adam, a un que algo fuera de su lugar, pues tenia la corbata suelta y la camisa de botones desabrochada dando a la vista su hermoso pecho. la verdad si era muy guapo, un ángel bajando del cielo, a decir verdad creo que era mucho mas guapo que Adam y pues Adam si era guapo, a si que era algo difícil de creerlo. Su aspecto era igual al de Adam pues también era esbelto, de tez clara, ojos dorados, cabello Lazio y castaño obscuro y una cara perfecta.
El chico se acerco lentamente y se puso enfrente de mí. Tenía la cabeza agachada, pero al momento de pronunciar su primer frase levanto la cara y me miro penetrantemente a los ojos.

-hola...mi nombre es...Benjamin - bajo de nuevo la cara, metió las manos en los bolsillos del pantalón y regreso a un lugar a lado de la chimenea.

Algo me decía que esa noche seria algo corta.

domingo, 1 de agosto de 2010

4 cap •Confianza •


Aquella mujer de gran belleza se acerco a mí sigilosamente hasta ponerse enfrente de mí. Adam se coloco a mi lado izquierdo un poco exaltado, al parecer no le agradaba que la mujer se me acercara.
La mujer extendió su mano hacia mí y me dijo.
- woow con que tu eres la famosa Merleth, o me equivoco? - decía mientras me miraba y miraba a Adam. Adam le asentía con la cabeza dando a que era verdad lo que había preguntado la mujer.
Levante mi mano para saludarla, pero al momento que estaba apunto de darle la mano Adam se puso enfrente de mi ocultándome de la mujer, algo exaltado.
- jajajajajaja estas demente, Adam querido ¿crees  que le aria algo?
-dímelo tu - le contesto Adam algo irritado.
- Ho vamos como crees que la mataría.
Al pronunciar eso mi reflejo fue hacerme para atrás algunos pasos.
Pero al momento que quería darme vuelta y correr de nuevo a mi habitación, choque contra algo duro y frío y caí al suelo.
Diablos eso había dolido un poco, no mucho pero si había dolido.
Espere por un momento q Adam me levantara como ya un par de veces
lo había hecho, pero nada, Adam seguía de tras de mi observándome. '¿que no me iba ayudar? me di por vencida y quise levantarme por mi propia cuenta pero al momento una mano se extendió para mi, provenía del lugar donde había chocado. Levante el rostro y vi a un ángel pues eso me parecía, era realmente hermoso tanto como Adam pero no se el era mucho mas guapo, realmente mucho mucho mas guapo. 
Ese acontecimiento me hizo avergonzarme y bajar mi rostro. Escuche una risita que venia de atrás de mí, al parecer la mujer se reía.
Sin demora alguna me levante a duras penas, algo avergonzada ¿que si eres vampiro no te tenían que suceder cosas a si? tal vez era un vampiro defectuoso pensaba mientras me limpiaba un poco el camisón, hasta que me di cuenta de que estaba casi desnuda, pues solo llevaba el camisón que era muy delgado y era corto, me llegaba un poco mas arriba de las rodillas.
Abrase mi cuerpo con mis brazos, pues era como si me abrazara del frío, a única diferencia que pues no tenia frío.
Adam me tomo de la cintura y me abrazo por detrás poniendo su rostro en mi hombro. A decir verdad era la primera vez que no me molestaba que me tocara o me abrazara, ya que me sentía protegida. Todo el tiempo mantuve
mi cabeza agachada por la vergüenza que tenia al haberme caído y haberme encontrada en esas fachas.
-Merleth, creo que será mejor que te cambies de ropa para que puedas
venir a cenar con nosotros, ¿te párese?
- AMM... claro- pensaba que los colores se me subirían al rostro y me delataría pero no era a si ya que...mejor dejaba de pensar, era de mis mejores ideas.
Adam dejo de abrazarme y tomo mi mano para dirigirme a la salida de la habitación. Mientras salíamos el chico con el que había tropezado se unía
junto a la mujer con la que había "conversado" si eso es conversar, hace unos minutos.
Salimos de la habitación y subimos las escaleras hasta regresar a la habitación. Al entrar algo era diferente en su interior. Las ventanas del cuarto estaban abiertas y eran enormes, nunca les había puesto atención ya que estaban ocultas por grandes cortinas. Me libere del brazo de Adam
y corrí a las grandes ventanas para ver como la noche entraba al cuarto y la luz de la luna brillaba en mi cara. 

Era sorprendente lo hermoso que era, nunca había visto esa hermosura de luna, era como magia.
Adam se puso a un lado de mí y juntos admiramos la luna.
-es...preciosa.
-si- voltio haberme y me dedico una hermosa sonrisa- eres... muy hermosa-
se volvió hacia mi y acaricio mi mejilla lentamente.
-de verdad que eres muy hermosa Merleth, si en algún momento me dirían que mi corazón volvería a latir por ti, jamás lo hubiera creído y hubiera dicho que seria una locura, diría que... el amor no cambia nada, pero ahora puedo decir, que el amor cambia todo, cambia a las personas y cambia al mundo.
-Adam... tu no puedes estar...
-¿enamorado? si lo se, es algo que no puedes ver todavía, pero lo veras, siempre estaré a tu lado, aun que tu no lo quieras.
- es que no puede ser. No lo puedo creer...
-algún día, lo se, por eso no me desanimo - me sonrío muy ampliamente, y se acerco a mi muy despacio para 

llegar a mi cuello, quito mi el cabello que descansaba en mi hombro y con una mano tomo de mi cuello y rozo sus labios en mi cuello dejando un rastro de cariño en cada parte de mi piel donde tocaba su cuerpo.
Algo estaba cambiando y no sabia que era, creo que ya no sentí miedo, ni desprecio, solo quería saber que estaba pasando y estaba segura que el me lo diría si era paciente.
Las mejores cosas vienen si sabes esperar. Y estaba dispuesta a esperar, si era necesario toda mi vida, si a si llegaba a la respuesta que necesitaba mi corazón eso aria, esperar.
Adam me abrazo por última vez y me beso en la frente.
- creo que tengo que dejarte a solas para que te vistas.
- pero… no tengo ropa.

- claro que tienes, ahí en la puerta que ves al fondo del cuarto, encontraras para vestirte a tu gusto, ¿si? - me señalo la puerta -
espero que encuentres algo q te guste, bueno en 20 minutos vengo por ti para ir a cenar, ¿si? Compermiso  - dijo y salio de la habitación con algo de prisa.
Me quede ahí mismo enfrente de la ventana. Me permití observar aquella hermosa noche, pues no estaba segura si llegaría a ver otra igual de hermosa o mejor que esa, no quería olvidar esa noche a si que me acerque al pie de la ventana y admire todo lo que alcanzaban a ver mis ojos.
El viento se coló a mi habitación para si mover
todo lo q tenia a su alcance hasta tomar mi cabello y alzarlo tan alto sintiendo esa libertad que no había sentido en mi vida.
Ese era el momento en el que la Merleth fracasada, la Merleth que nunca tuvo  amigos, la Merleth abandonada, era libre y nadie podía párala. Nadie.

3 cap • algo nuevo que poner en practica•

Después de que Adam había abandonado mi habitación por la tarde, había pasado toda la tarde y parte de la noche pensando en lo que me había dicho Adam y de lo que me había mostrado.¿como es que había cambiado de esa forma tan radical?¿como era que ahora tenia el pelo mas largo y mis ojos se habían vuelto de un color sombrío? Las preguntas era tantas y las respuestas pocas, ¿que es lo que seguía ahora? ¿Que es lo que esperaba hacer? En lo único que podía pensar de una manera frecuente, era mi madre pues en realidad quería saber que estaba pasando con ella y que estaba pensado sobre mi desaparición.

Mientras las preguntan seguían atormentando mi cabeza unos pasos se escucharon que venían por el pasillo donde se encontraba la habitación donde me hallaba, sabia que era Adam a la perfección, reconocía el sonido de sus pasos. La puerta se abrió en el instante que voltee Haver la persona que entraba con una bandeja que contenía una copa metálica. el olor proveniente de la copa me llamo la atención mientras mas se acercaba a mi. El olor hacia que mi Garganta ardiera y que deseara tanto beber el líquido proveniente de la copa.

-¿que quieres? -dije algo distante y tratando de controlarme al desear lo que venia de la copa.

-solo venia atraerte algo de tomar, no quiero que te mueras de hambre, y a volverte a invitar a que vengas a cenar al comedor, no creo que te sientas a gusto comiendo aquí.

-a ti que te importa como me sienta?

-me importa mucho.

- si te importara no me hubieras hecho lo que me hiciste.

-algún momento te darás cuenta de por que lo hice, ahora no puedes. - Me sentía morir en esos momentos, ya no importaba lo que me dijera, solo quería beber lo que tenia en la copa. Lo mire un poco y después a la copa, tratando de que se acordara de dármela. La verdad a pesar de todo el odio que sentía hacia el, no podía evitar no admirarlo un poco ya que era hermoso.

Me miro un momento y me sonrío un poco y puso la bandeja en la mesita de noche que se encontraba a un lado de la cama, me miro de nuevo y dio medí vuelta. - se que eso no te bastara, a si que si tienes mas sed, sales déla habitación das vuelta a la derecha y encontraras las escaleras, bájalas y das vuelta a la izquierda, ahí encontraras el comedor y podrás beber un poco mas.- dijo sus ultimas palabras y salio de la habitación cerrando la puerta muy despacio. En cuanto salio de la habitación corrí a la mesita de noche y bebí lo que contenía la copa, era algo delicioso , su textura era suave y algo espeso pero de verdad que era delicioso, voltee haber la copa en su interior y descubrí que el color del liquido era rojo y ante este hecho sabia que era sangre.
La verdad creo que estaba volviéndome loca ¿por que estaba bebiendo sangre? ¿Es acaso que Adam tenia razón? creo que estaba cayendo en la cuenta de que todo era real y que no podía resistirme a la verdad. Soy un vampiro. Todo tenia relación, mi cuerpo, mis sentidos y mis gustos, de nuevo quería llorar pero no podía, quería escuchar mi corazón y no podía, era imposible que eso pasara ya que yo estaba...muerta en vida.

Cuando termine de beber el contenido de la copa, no me sentía satisfecha y anhelaba mas, recordé que Adam había dicho que si quería mas, fuera al comedor y ahí me daría mas, y a decir verdad si no estuviera muriendo de sed no iría y me aguantaría, pero como anhelaba mas sangre, deje mi orgullo a un lado y me levante muy rápido de la cama y corrí descalza a la puerta para si abrirla y seguir las instrucciones que me había indicado Adam. Di vuelta a la derecha, y baje las escaleras muy rápido para poder llegar a la planta baja, de ahí di me quede parada al pie de la ultima escalera, no recordaba si me había dicho a la izquierda o a la derecha a si que mejor primero fui a la derecha, entrando a un hermoso vestíbulo de un color marrón muy hermoso. Me quede parada en la puerta por que empecé a escuchar pequeños susurros a la vuelta del vestíbulo.
- No se por que demonios la trajiste aquí Pedaso de idiota, sabes debería llevarla con los Vulturi para que la maten. - decía una voz suave y hermosa igual a la de Adam pero mucho mas suave y hermosa ¿acaso puede ver alguien mas hermoso q Adam? me preguntaba mientras la voz de Adam me interrumpió y perdí el hilo de mis pensamientos.
- NO TE ATREVAS IMBECIL!! Tu no le aras nada, me entendiste Benjamin? ahora se bueno y cállate.- en cuanto decía su ultima frase se escuchaba que venia hacia donde yo me encontraba, a si que no lo pensé y corrí de nuevo hacia las escaleras, cuando a medio camino Adam salio del vestíbulo.

- Merleth... saliste mi niña. Me quede donde mismo dándole la espalda.

- si....yo...decidí salir un poco a estirar las piernas, creo que es hora de regresar a ese encierro.- quise regresar de nuevo para arriba, pero cuando quise seguir mi marcha Adam ya estaba a un lado mío tomando mi mano.
- ¿segura que no quieres ir al comedor a detener esa enorme sed que de seguro esta matándome? - yo...tengo sed- dije con un poco de indiferencia para que no notara que en realidad si Moria por tomar un poco mas de... de ese liquido.

-muy bien entonces acompáñame por favor- paso un brazo por mis hombros y me bajo delicadamente por las escaleras. Me despoje de su brazo algo violento ya que no quería que me tocara más.

- por favor... no me toques.- cuando dije esto se alejo un poco de mi, pero no tanto como para perderme de vista.

- esta bien, lo que tu digas - me sonrío y abrió la puerta que estaba a la izquierda de la escalera, me dio paso y me dejo ingresar al interior de la habitación. Era algo hermoso al igual de todo lo que había visto de la casa, a mi parecer la casa era muy grande y era antigua por todos los muebles que contenía. Dentro de la habitación se encontraban mas cuadros hermosos y un gran comedor junto con sus respectivas sillas acomodadas de una forma en la que paresia que las sillas nunca se habían movido mas que esa noche.

Alfondo del comedor se encontraba una mujer muy hermosa a un lado de una chimenea que se encontraba prendida. La mujer estaba parada y sostenía en la mano una copa. Lo único que pude hacer fue quedarme parada, y viéndola detenidamente por un momento.

La chica que estaba descansado sobre la chimenea se puso totalmente erguida y empezó a moverse en mi dirección. En verdad no podía verla totalmente de la cara ya que la luz de la habitación estaba apagada y solo estaba la luz del fuego. La chica era esbelta y su cabella era muy largo y rizado, era de un color chocolate pero muy brillante, sus ojos eran del mismo color que los de Adam, su cara en si era perfecta como la de Adam eso significaba una cosa... ella era vampira.

2 cap • un nuevo empiso •

Recuerdo que cuando era niña era una gran escaladora y subía a los árboles del parque que se encontraba cerca de mi casa, era divertido ya que mi madre se ponía nerviosa y ansiosa de que no me sucediera algo malo, eso me hacia sentir importante para ella.

Recuerdo que un día en particular había resbalado de la rama y había caído al suelo, recuerdo que me había dislocado un hombro y mi madre estaba muy enojada pero a la vez estaba muy preocupada, tanto que cuando empecé a llorar me levanto y me llevo al hospital tan rápido como pudo para que me atendieran y le dijeran que estaría bien, por que durante el camino lloraba y gritaba que ya no soportaba el dolor que ya no podía mas, recuerdo que mi madre estuvo ahí cuidándome y protegiéndome de todo, tratando que olvidara mi dolor y mi sufrimiento...me gustaría que eso volviera a pasar, que mi madre estuviera a mi lado y que me dijera que el dolor pasaría rápido pero yo sabia que no seria a si, que estaba sola, y al menos yo lo pensaba así, pues la persona que estaba a mi lado y me miraba no era mi madre y tampoco un amigo al cual podía decirle como me sentía o que necesitaba apoyo, ya que esa misma persona me llevo a ese sufrimiento.

El dolor era tan insoportable, ya no lo soportaba mas, sentía una gran calor, un fuego en mi pecho que ardía, sabia que el dolor no era exterior si no interior, adentro de mi cuerpo era el incendio justamente donde estaba mi corazón, que de hecho mi corazón era el que ardía y latía frenéticamente como si fuera un despertador que se acababa de volverse loco, no podía mover mis brazos ni podía ver nada, una obscuridad había segado mis ojos e impedía saber que estaba pasando con mis extremidades.

Mis sentidos empezaban agudizarse, lo sabia por que podía escuchar la respiración del ser que estaba a mi lado y a demás que podía sentir su presencia gracias al movimiento del aire, pero a pesar de la pelea y el sufrimiento que se estaba llevando acabo en mi interior había una pregunta que me embargaba ¿por que demonios esta pasando eso conmigo, por que puedo oír, sentir, oler con mas fuerza que antes? ¿que esta pasando conmigo? ya no soportaba mas ya no el dolor era insoportable, quería desgarrarme el pecho y sacarme el corazón para que dejara de sentir ese ardor ese fuego, pero ya era demasiado inútil, por que ahora el fuego corría por mis venas, por todo mi cuerpo y arrasaba con todo mi ser. quería morir, deseaba la muerte mas que nada en ese momento, sabia que no soportaría mas, y que me rendiría, solo gemidos salían de mis labios hasta que ya no pude mas y un grito desgarro mi garganta.

Las lenguas de fuego que lamían mis venas y todo mi cuerpo, ahora estaban en mi garganta, quemándola tal punto que me sentía muerta de sed, y no sabía por que esta pasándome, ¿que sucede? Después de un tiempo mientras la lucha seguía en mi interior, el fuego se había esparcido por todo mi cuerpo y todo en mi era calido, mi corazón empezó a ir en una marcha frenética mas rápido de lo usual, algo me decía que terminaría esto pronto que dejaría de sufrir, si a eso se refería mi muerte estaba muy gustosa de que llegara ese momento. Mi corazón dio sus últimos latidos y el incendio que ardía en mi iba desapareciendo poco a poco hasta que mi cuerpo pudo descansar de aquel sufrimiento. Pero no entiendo algo, si mi corazón ya no late...¿como es que sigo aquí? Ho ¿ya no estaba? Pero...¿Por que percibía todo a mi exterior? no entiendo. Ahora podía descansar de aquella agonía pero no sabia que pasaba, y eso me asustaba más que nada, las preguntas se arremolinaban en mi cabeza y quería saber que sucedía con mi vida, si es que seguía viva.

Después de todo el tiempo que había estado sufrido sentí que era hora de abrir mis ojos y a si fue. sentí que había despertado de un mal sueño, de una pesadilla y que despertaría en mi habitación, pero todo era diferente no estaba en mi habitación ni siquiera en mi casa, no reconocía ese lugar, era algo de época una habitación grande llena de cuadros, y de un tapiz muy sombrío, la cama donde me encontraba era grande con sabanas muy suaves y delicadas. Voltee Haver mi cuerpo que estaba enfundado en un camisón de una tela suave de un color gris, a la ves que miraba mi piel que era de un color diferente, como si estuviera enferma, todo esto me causaba miedo a si que me levante muy rápido buscando la manera de regresar a mi casa.

Cuando me levante de la cama me sentía como una pluma que volaba, sentía que mi universo era diferente y que ya nada seria igual. cuando di 2 pasos tropéese y antes de caer al suelo un brazo me tomo y evito que cayera al suelo, yo reconocía ese tacto ese mismo brazo que me había ayudado a levantarme aquella ves que iba tarde a la escuela, yo sabia quien era, y sabia que era la persona responsable de lo que estaba pasándome. Levante el rostro y lo mire a los ojos, esos ojos que ahora me resultaban más hermosos que antes, esos ojos que evitaron que dijera que no a su propuesta, esos ojos que me llevaron a esto.
- veo que ya despertaste mi querida Merleth, esperaba tanto que ya estuvieras conmigo mi pequeña niña- me decía mientras pasaba un brazo por mi cintura y me sentaba en la cama. - te ves muy hermosa, a un que en realidad siempre lo as sido - rozo su mano en mi mejilla lentamente.

En ese momento quería llorar pero no podía, ya que ninguna lágrima salía de mis ojos.

- creo... creo que tienes muchas preguntas por hacerme, ¿no es verdad? pues las contestare, y creo que ya se cual es la primera, y te lo diré sin muchos rodeos -me dijo acariciando mi mejilla con su mano. - Bueno, pues primero que nada lo que experimentaste fue la transformación, para ser un nuevo ser, para ser algo hermoso que estará para toda la eternidad...yo te convertí en un ser que nadie esperaba, fuiste convertida....-hizo una pausa y me miro directamente a los ojos- en un vampiro.

Un gemido salio de mis labios y lo único que puedo venir a mi mente eran imágenes sobre drácula y seres que Vivian en ataúdes y que no podían salir a la luz del sol, eso era...imposible una estupidez.

-¿¿yo??Un…¿¿vampiro??...jajajajajajajaja...tu estas demente…estas loco, como demonios podría yo ser un vampiro, estas totalmente loco -me levante exaltada de la cama y dando algunos pasos atrás lejos de el.

-¿a no? entonces explícame por que en estos momentos sientes un gran ardor en la garganta, esa gran sed que quema, eh? explícame. -no lo se, no se ni por que diablos estoy aquí...¡¡¡quiero irme a mi casa ahora!!! -no puedes irte a tu casa, ya nunca volverás mi querida, ahora tienes que quedarte aquí a mi lado para toda la eternidad - la forma en que me lo decía era seria y no parecía que me estuviera jugando una broma.

-Adam...ya me quiero ir, por favor quiero ir con mi madre, déjame ir...por favor - la voz se me quebró cuando pronuncie mi ultima palabra, como podía decirme eso, como podía bromear con eso que no existía. Se puso de pie y tomo mi mano delicadamente como si mi mano fuera de cristal y fuera a romperse, así fue como paso un brazo por mi cintura y con la otra mano tomaba mi mano izquierda, me dirigió hacia un hermoso y grande espejo que tenia un borde dorado, me puso de frente y lo único que puedo ver era una chica muy hermosa, una chica que jamás había visto en mi vida, una chica esbelta, cabello Lazio de un castaño muy claro, de unos labios largos y delicados, una nariz perfecta y unos ojos de un color extraño, un rojo sangre que marcaba los ojos de tan preciosa chica. La chica hizo un expresión de dolor y después puso una mano en su cara explorando su rostro de ahí observe que yo hacia lo mismo que la chica, pues en realidad yo era esa chica, de nuevo quería llorar pero no podía, las lagrimas no salían, no sucedía nada en mi, solo sentía un dolor horrible, ¿por que a mi? ¿Por que? ¿Que hice para merecer esto? ¿Por que tenia que ser de esta manera? Adam acaricio mi rostro e hizo que lo mirar a los ojos.

-Merleth, yo lo siento mucho, siento que no te ayas podido despedir de tu madre pero sabia que seria muy doloroso...
-...TU QUE SABES DE DOLOR!!!?? -
-¿que se de dolor? se mucho créeme y se por lo que estas pasando, pero las cosas tenían que ser así, lo siento pero tenia que ser de este modo, si no en un año te matarían y no iba poder sobrevivir con eso, no puedo dejarte, te necesito a mi lado, tu has nacido para estar conmigo a mi lado para convertirte en esta diosa y estar conmigo.

-NO ME INTERESA PEDASO DE IMBECIL!! HUBIERA PREFERIDO MORIR QUE ESTAR AQUI CONTIGO Y SER EN LA PORQUERIA QUE ME CONVERTISTE!! TE ODIO!! TE ODIOO! - mi impulso fue violento y la única forma en que pude reaccionar fue propinándole un puñetazo en la boca y empujarlo lo mas fuerte que fuera para salir corriendo, sabia que necesitaba correr rápido para escapar de aquel idiota, pero mis esfuerzos fueron en vano pues solo había salido de la gran habitación y ya estaba enfrente de mi con una mano en la cara.

- solo puedo decirte que eso en realidad si me dolió ya que eres un poco mas fuerte que yo y también que no debiste hacerlo - tomo de mi brazo y me jalo hacia el interior de la habitación para colocarme en la cama.

-Será... será mejor que te quedes aquí hasta que pienses bien las cosas, y aclares tus ideas Merleth, yo volveré a la hora de la cena, si? descansa Merleth. Lo único que pude hacer era darme la vuelta e ignóralo.

Salio de la habitación y cerro la puerta con mucha delicadeza. Voltee en el preciso momento en el que oía que se alejaba del cuarto, me levante de la cama y fui al enorme espejo, admire durante otro momento a la hermosa chica del espejo que tenia en su rostro una expresión de tristeza y soledad, esa era mi sentimiento que sentía en ese momento, yo... estaba sola.