Lilian me
llevo a la habitación para que “descansara” para que según despejara mi mente un poco, cosa que no haría. Estaba cansada y
no físicamente, si no mentalmente, mi cabeza no dejaba de dar vueltas, pensaba miles de
cosas al mismo tiempo, de diferentes situaciones y momentos que habían pasado
ese día, era agotador, ya no lo podía soportar sentía que explotaría de un momento
a otro.
Me quede en
la ventana de mi cuarto admirando de nuevo, solo que esta vez era el amanecer. Podía
ver el hermoso resplandor que desprendía
el nuevo día, un día que tenia que aprovechar, y que tenia que ver de
una nueva y buena perspectiva, ya no podía darle mas vueltas al asunto de por que me sucedía esto, si no para que, ya no podía ponerle
mas peros a la vida a si que me levante muy rápido y de nuevo fui al gran armario, busque entre
las grandes cantidades de ropa algo que
de mi talla para ponerme. Cuando encontré
algo adecuado para ponerme, Salí de la habitación
corriendo y en menos de 2 segundos ya me encontraba en el vestíbulo de la casa,
donde ya se encontraba Lilian con una bandeja
de plata con una copa que contenía sangre.
- Buenos días
– dijo con una hermosa sonrisa en
el rostro y ofreciéndome la copa de la
bandeja.
-Buenos días
– le correspondí el saludo, tome la copa y Bebí su contenido hasta que se agoto
el contenido.
- Gracias.
- de nada,
ya sabes, estoy aquí para apoyarte.
- gracias
de nuevo Lilian.
- ajajá OK
ya entendí, pero algo que tienes que saber de esto – tomo la copa vacía y la puso de nuevo en la bandeja. – es que
esto no aparéese como arte de magia. –
Lilian empezó a caminar en dirección a la cocina, a si que la seguí sin
quedarme atrás de ella.
- ¿a que te
refieres con eso?
- pues que
la sangre no aparece no mas por no mas aquí y se sirve en tu copa.
- ¿entonces…?
- mira Merleth-
decía mientra entrábamos al comedor y después a la cocina. – nosotros nos
bebemos sangre de humanos, no nos gusta
quitarle la vida a personas que no lo
merecen, no es su culpa, a si que cazamos la sangre de animales, pero lo hacemos
en animales que tengan una sobre población en su especie, tu sabes para no dañar
el medio ambiente. – dejo la bandeja
y la copa en el lava platos y se
voltio haberme a los ojos. – entonces como
todos aquí ayudamos, tu también tienes que aprender a cazar a si que hoy seré
tu maestra.
- ¿Qué? – empecé
a reírme en bajito.
- ¿tiene
algo de malo?
- no no claro que no, pero no te imagino “cazando”
– me reí de nuevo.
- Jum, pues
te demostrare que puedo ser una excelente cazadora, ven aquí - me tomo de la mano y me jalo sacándome de la
cocina al igual del comedor hasta llegar al vestíbulo.
-Espera…-
dije parándome en seco enfrente de las escaleras.
- ¿que
pasa?
- ¿Dónde…
esta Adam y Ben? ¿Se arreglaron las cosas?
- no tienes
por preocuparte por eso dos idiotas, olvídalo.
Todos
quieren sentir que tienen problemas y que nadie puede entenderlos, que los con
los problemas se puede acabar el mundo y que nada tiene solución. Mi madre
siempre me había dicho que todo tenía
solución y que lo único que no, era la muerte.
Lo que la gente no le gusta ver, es que los problemas no son importantes, si no lo que aprendes de ellos. Lo único que
tendrías que pensar cuando uno tenía un problema era para que y que aprendería de ello.
En mi
caso, todo esta mal por que yo estoy
muerta y… ¿como lo solucionaría?
Ben estaba
tirado en la alfombra cerca de la chimenea con una mano en la mandíbula. Al
parecer algo lo había golpeado. Adam
también se encontraba en la habitación enfrente de mi agazapado como un animal en dirección a Ben,
yo estaba tirada en el suelo con una
mano en el abdomen y con la otra deteniéndome
para no del todo caer al suelo.
- ¡¡¡ NO TE
LE VUELVAS A CERCAR!!!
- eres…. un
idiota Adam…. Lo Vulturi vendrán y nos
mataran por su culpa, y todo por tus entupidos caprichos. – su voz se notaba muy baja pero era clara y
también algo entre cortada.
- no me
interesa idiota, pero no te le vuelvas
acercar.
Un
estruendo se escucho, alguien había
entrado a la habitación. Era Lilian.
- ¿pero…?
¿Qué rayos paso aquí? - Lilian se acerco
a mí y me levanto del suelo tiernamente.
-¿estas
bien Merleth?
- si…si muy
bien.
Ben se
puso de
pie y eso provoco que Adam se
pusiera más tenso y se acercara a mí.
- esta bien
ya tranquilízate – dijo Ben a Adam. – no la matare… aun.
Adam se abalanzo contra Ben empujándolo muy
fuertemente. Se estrellaron contra un enorme librero que se hizo añicos ante el
gran golpe. Empezaron a combatir en la gran habitación sin que pareciera
que nosotras estábamos ahí.
- ¡¡¡ YA
BASTA!!! - grito Lilian claramente y se abalanzo contra Ben y Adam que seguían
peleando. Agarro a Ben por la espalda,
lo sometió pegándole en rostro al suelo y tomo su mano por detrás de la
espalda.
- ¡¡ ¿POR
QUE ME DETIENES A MI SI ES EL QUIEN ME ESTA GOLPEANDO?!! - Ben estaba realmente
enojado y trataba con todas sus fuerzas
zafar el brazo de Lilian, pero no podía.
- por que
tu eres un loco y le seguirías el juego hasta destrozar nuestro
hogar. – Lilian presiono más a Ben en el suelo.
Adam se acerco a Ben de nuevo para golpearlo, pero mi impulso fue más rápido.
Tome de un
brazo a Adam y lo jale para atrás
tratando evitando que se confrontara de nuevo con Ben.
- ya basta
por favor…no tiene caso Adam, olvídalo -
seguía jalando a Adam pero era
imposible, era como una roca muy
pesada y me era imposible moverlo mucho para alejarlo del lugar.
- ¡¡NO!! NO
LO ENTIENDES – Adam me levanto la voz y
se despojo del brazo que tenia aferrado a el.
Su grito si
me tomo desprevenida, el nunca me gritaría, si que estaba enojado.
Me aleje un
poco, no quería darle otra cosa para que
me gritara de esa manera., a si que mejor decidí salir de la habitación para acabar con esos problemas. Sabia
perfectamente por que estaba pasando
todo aquello y sabia también como solucionarlo a si que corrí al comedor, entre y me dirige hacia la puerta
que estaba al fondo de la habitación. La cocina. El lugar donde había muchísimos accidentes según recordaba me
decía mi madre.
Busque
entre los cajones algo que me permitiera utilizar para tomar de arma.
Después de
una larga búsqueda encontré un gran
cuchillo de una hoja larga y afilada, la tome con fuerza en posición de
apuñalar mi estomago y acabar con mi agonía y sufrimiento. Me vería totalmente
ridícula haciendo eso, pero tenia que
acabar con esto que me frustraba. Escuche como alguien se acercaba muy rápido a
si que me di prisa y
Clave el
cuchillo en mi abdomen. Un quejido se escucho.
- ¿pero que
demonios haces? – se acerco a mi y me paso un brazo por los hombros mientras
la otra mano quitaba el cuchillo de mi
mano.
Revise mi
cuerpo precisamente donde había encajado el cuchillo pero no había rastro alguno de un daño que me hubiera provocado.
- ¿Qué…?
¿Pero?
- ahora eres un nuevo ser y eres inmortal, esto
no te lastima –levanto el cuchillo para que pudiera verlo de nuevo.
Me deje
caer al suelo sin importar que pasara, Lilian
dejo que cayera, espero un momento, se sentó a mi lado y empezó
me acariciarme el cabello. Ya no podía seguir con
esta pesadilla, en ese momento el
deseo de la muerte me embargaba y no podía saciarla, sentía como el mundo se me venia abajo.
-ahora
este es tu mundo y tienes que aceptarlo y nunca cambiara eso.
Sabia que
tenia que luchar y que no me dejaría
caer, y sin importar lo que
la gente me dijera y me criticara,
siempre lucha por mis sueños y mi sueño ahora era ser fuerte y nadie me lo iba a impedir…. Nadie.
Ben
estaba parado en la entrada de la casa viéndome fijamente y con las manos en los bolsillos
del pantalón. Parecía un ángel, un hermoso ángel.
Se acerco
lentamente hacia mi y de la misma manera
que me había puesto la mano cuando había caído antes de cenar, me extendió la
mano para que me levantara y así poder estar casi a un mismo nivel, a un que
eso era imposible, el era mucho mas alto que
yo.
- creo que
es hora que conozcas un poco de Ben – dijo Lilian atrás de mi.
- ¿te gustaría…
- se aclaro la garganta - … escuchar un
poco de mi, mientras te enseño el interior de la casa? - pronuncio Ben, mirándome a los ojos muy fijamente. Como si jamás
volviera a ver mis ojos y no querría
perder ni un solo segundo de verlos.
- claro.
- Esta bien…
ven por aquí – dio media vuelta y entro de nuevo a la casa sin saber si
tal vez
iba atrás de el.
Corrí de
tras de el y trate de seguir su paso, que era algo rápido. Se detuvo enfrente de la puerta de
lado derecho de las escaleras, donde había
ido por primera vez, cuando escuche
la voz de un hombre llamado Ian y la de Adam. Abrió la
puerta y me dejo pasar primero a su interior., donde se encontraba una hermoso
estudio lleno de estantes repletos de
libros y artefactos extraños, pero interesantes. Me quede cerca de la entrada
parada observando todo lo que me rodeaba
en ese momento. Decidí moverme, a si que me acerque a un estante y empecé a ver
lo títulos de algunos libros que estaban llenos de volvo a si que los sacudí y
observe detenidamente.
La voz de Ben
me interrumpió de nuevo.
- si
quieres leerlo un poco, puedes hacerlo, no hay problema.
- OH esta bien
gracias. - le dedique una sonrisa y tome
un libro que su titulo me había Llamado
la atención, “los trabajos del mar” el
autor era Rene Robles y una de sus obras en especial me había llamado la atención.
Las palabras
salieron de mi boca sin quererlo.
- “sobre el paladar la luna proyecta un eclipse que
borbotea en las hélices de mi garganta: licuada la sangre y deshebradas las piernas sigue tartamudeando
el corazón sobre las garras de la noche…” -
dio un gran respiro, cerré el
libro y lo devolví a su lugar.
- es uno de
mis libros favoritos – dijo Ben y se sentó en un sillón enfrente de una pequeña chimenea – creo que quieres saber de
mi un poco, ¿o me equivoco?
- pues si
tu quieres contarme esta bien… si no, no hay problema – dije y me senté en el silloncito
de alado.
-No esta
bien tranquila, te contare, tienes derecho a saber de cada uno de nosotros
ahora que eres parte de esta “familia” si es así como quieres llamarle – se levanto
del sillón y se acerco un poco a la chimenea. Se quedo a un poco de distancia,
observando el fuego que desprendía. Podía
ver como el reflejo del fuego se ponía en sus ojos.
Me quede
esperando que empezara hablar, pero no
lo hizo hasta después de 5 minutos.
-Mi nombre
es Benjamin Dereck Benzón, nací el 4 de septiembre de 1856 en Londres Inglaterra.
Fui convertido en vampiro el 31 de
octubre de 1874, aparento 18 años de edad
o menos, no se quienes fueron mis padres y no se quien me transformo. Aprendí
a cazar animales en ves de a humanos, a en 1895 encontré Adam y desde en ese
momento somos como hermanos, en 1915 encontramos a Lilian y también ella se unió a nosotros como nuestra
hermana. Fin. ¿Algo más?
-no… nada –
me levante del sillón y me dirigí hacia
la puerta. No estaría ahí escuchando que me contaran algo a que no quieren contarme, a si que decidí
irme de ahí, buscaría a Lilian y le pediría
que ella me llevara a conocer la casa.
Antes de
llegar a la puerta tomo mi mano y me de tubo. Voltee haberlo con algo de miedo.
- ¿si? –
dije algo tímida.
- ¿ya te he aburrido? ¿ o es que quieres ir a
ver a tu amado Adam?. – dijo en un tono grosero.
- no me has
aburrido, solo que he notado que creo que no quieres contarme nada a si que mejor te dejo de molestar y ah
por cierto Adam no es mi amado – me solté de su mano para abrir la puerta. En el
mismo momento que abrí la puerta la cerro, me voltee para verlo a los ojos, me
pego a la puerta con brusquedad.
- ¿¿ que
haces?? Suéltame…- logre articular muy poco, ya que estaba presionándome muy fuerte
contra su cuerpo ¿como podía pasar eso?
Se acerco a
mi cuello y lentamente pronuncio.
- Eres un
Problema… y yo elimino problemas.-
Un gemido
salio de mis labios y una mancha roja paso por mis ojos.
- bueno ¿no querías saber la hora y a que horas nos iríamos a
dormir?
- OH cierto… bueno PS ya sabes cuales son las primeras preguntas.
- jajaja si lo suponía – hizo una pausa y volteo haberme y después
volteo haber otra vez las masetas que
arreglaba.- bueno pues en primer lugar como ya sabrás ahora eres un nuevo ser
el cual no duerme.
-¿que?.... ¿como? No
entiendo.
- jajaja pues eso precisamente no dormimos.
- pero y eso de drácula que duerme en ataúdes.
-mito. Es mentira los
vampiros no dormimos, es solo un mito.
- woow…de verdad woow…y AMM ¿la hora?
- son las cuatro veintidós de
la madrugada – volteo haberme y me sonrío ampliamente, tomo la maseta en las
manos y salio de la casita pasándome por un lado.
-¿¿¿¿Qué?????
- lo que escuchaste, ya es un
poco tarde pero jajaja pero es un gran
momento para plantar y regar – me guiño
un ojo y empezó a escarbar para colocar la nueva planta en su hermoso jardín.
- no puede ser.
-si si puede ser – dijo mientras terminaba de plantar su flor y se
levantaba del suelo para empezaba a regar.
- esto es de locos, si eso locos – empecé a dar vueltas como loca y
a caminar por todas partes.
- si un poco pero ya te
acostumbraras, ya lo veras.
Estaba algo frustrada y tenia
que calmarme. Voltee haber la hermosa luna que brillaba con una gran
intensidad. Trate de relajarme un poco y lo logre.
- te entiendo Merleth pero te acostumbraras pronto.
-eso espero. – voltee haber el frente de la casa que también era
hermosa y algo me llamo la atención en
una de las ventanas. Era Benjamin me observaba desde el segundo piso. Mi cuerpo
actúo como un reflejo y agacho la cabeza, no quería verlo, su mirada me cohibía
y no era bueno.
-creo que no le agrado a Benjamin - dije a Lilian que seguía regando
sus flores.
- ¿por que lo crees?
-pues es que me ira muy raro, como si estuviera enfadado.
- no es eso, el siempre es así, pero también tu llegada lo ah puesto nervioso, pero no es
nada contra ti.
- es que no lo se, ¿pero por que nervioso?
- mira, ahora que eres una
vampira tienes el derecho a saber que a la ves que los humanos tienes reglas, leyes y quien
sabe cuanta cosa, pues nosotros, los de nuestra raza también las tenemos
y una de ella es no convertir vampiros y mucho menos de una edad muy temprana por que a veces es
imposible controlarlos y hacen cosas muy
malas, desastrosas.
- y… ¿Benjamin piensa que yo puedo ser un problema?
- si y… también como te he dicho que hay leyes hay quienes las siguen y quienes no, y esas
personas tienen que ser castigadas.
- ¿no me digas que hay policías o jueces?
- no precisamente, pero
nuestro mundo se basa como una monarquía. Hay reyes quienes
ejecutan las leyes y también los castigos para quienes las desobedecen.
- ¿reyes?
-si… Los Vulturi. Ellos son quienes en nuestro mundo son como
nuestros reyes de nuestra raza.
- su nombre suena escalofriante.
- es un nombre que debe
respetarse.
- tu… ¿los conoces?
- si, pertenecí a su guardia, pero después me fui, ya no quería estar
ahí mas tiempo, era horrible, todo y ya no lo soportaba.
-¿horrible? ¿Por qué?
- Los Vulturi son 3 reyes, Aro, Cayo Y Marco. Viven en Italia cerca de Florencia en hermoso castillo,
ubicado en la torre del reloj de Volterra. Los tres viven ahí junto con su guardia de y sus seguidores.
- ¿y que diferencia es entre
la guardia y los seguidores? – decidí sentarme en el pasto cerca de donde
Lilian estaba regando las flores.
- la guardia es el grupo de
vampiros súper dotados, por decirlo así, el cual los favoritos eran Jane
& Alec, dos gemelos que tienen grande habilidades.
- ¿súper dotados? ¿Habilidades?
- ¿quieres callarte y dejarme explicarte bien?
- esta bien ya me callo.
Prosigue
- bueno pues ahí vampiros que
tienen talentos fuera de lo que ya somos capacees de hacer, que son como los 5
sentidos se agudizan al máximo entro otros mas, pero los que tienen talentos son capacees de hacer cosas que un vampiro “normal” no puede, como leer
la mente de los demás, sentir sus emociones, ver el futuro, hacer que la gente sufra con tan solo tu pensarlo, son grandes dones y existen muchos en el mundo. Y eso es
lo que buscan los Vulturi, quieren a los mejores ya que muchas veces a habido muchas guerras por su culpa y
necesitan que los protejan, como ya te había dicho unos de ellos son Jane y
Alec, que sus dones son muy poderosos y hay que tenerles cuidado o podrían
matarte mentalmente y eso es algo muy muy malo, créeme.
- eso quiere decir que tu… ¿tu tienes un talento?
- AMM bueno….si, tengo un don, fue por la razón que aro me pidió que
me uniera a su guardia.
-y… ¿cual es?
- soy excelente para las
estrategias de combate y puedo controlar mentalmente a todo individuo.
- Lilian… ¿por que ya no
quisiste estar en la guardia? – la mire
fijamente y ella me respondió la mirada. Dejo la regadera en el suelo y se sentó
a mi lado.
- por que… lo que hacen es horrible… ellos beben sangre humana, matan a gente inocente, y…. yo no estaba de
acuerdo con eso, a si que mejor me fui y ahora me dijo que si quería irme
era libre. Me sorprendió que me dejara
ir, por que el nunca deja ir a
nadie tan fácil si no era muerto, pero lo hizo.
-¿y después que hiciste?
- me fui muy lejos de ahí, visite Inglaterra, Francia y Alemania, hasta que conocí a Ben y Adam.
Fue lo mejor que me había pasado en todo
mi vida.
- ¿y…que paso?
- los conocí en Londres. Lo recuerdo muy bien por que me salvaron la vida y también la de una señora jajajaja. Recuerdo
que estaba muriendo de hambre y ya no aguantaba mas, tendría que matar para alimentarme… pero en el momento que la
mataría a la pobre señora, ellos llegaron y me sacaron lejos de ahí, hasta un
hermoso bosque donde mataron un oso y me acercaron a su sangre para que bebiera. Era algo distinto a lo que
había tomado toda mi vida con los
Vulturi, pero la quemazón de mi garganta se iba.
Les agradezco tanto que me hayan salvado de haber matado a una vida
que merecía seguir viviendo.
- los quieres mucho, ¿no?
- pues claro que si, son mis hermanos, yo los considero eso, por que
siempre me protegieron y me dejaron vivir a su lado. Siempre estaré en deuda
con ellos.
-¿y sabes algo de ellos? Ósea me refiero a que, ¿tú sabes antes de
conocerte que hicieron?
- si lo se, se toda su vida, pero… mejor pregúntaselos a ellos.
Seguí la nueva dirección de la mirada de Lilian y vi como Benjamin era envuelto en la luz de la luna en la entrada
de la casa con las manos en los
bolsillos viéndonos fijamente.
Sabia que era momento de otra
historia, pero…¿ estaba lista
para escucharla?
La noche transcurrió muy lenta y eso me ponía ansiosa mas
del lo habitual y eso no era bueno en
esos momentos. El silencio inundaba toda la habitación y el único sonido era al beber el líquido de las copas de plata
y también al volver a servir cada una de las 3 copas. El ardor que había en mi
garganta fue desapareciendo mientras mas
bebía y eso era algo bueno, por lo menos una incomodidad se iba. Faltaban otras
más.
Adam tomo mi mano por lo bajo de la mesa cuando menos me lo
esperaba. al instante, lo poco relajado que
se había vuelto Benjamin se fue al caño y se volvió aponer tenso, lo
notaba por que sus hombros estaban para
adelante y hacia arriba como si fuera un
animal que fuera a atacar de un momento a otro.
Una risa interrumpió mis pensamientos hacia Benjamin.
- JAJAJA OH vamos Ben relájate, haces que la velada sea como
una junta de trabajo o un juicio jajajaja - Lilian dijo mientras se acercaba a
Benjamin y pasaba la mano por su cabello castaño oscuro.
- quieres dejar de actuar como una niña - Ben tenia la mirada baja mientras se
defendía.
- PS déjame decirte
que por lo menos no soy una
amargada como tu - se levanto de la mesa con la bandeja de plata ya con las copas y la botella. Se fue a la cocina y regreso muy
rápido y se quedo de pie preparada para
contra atacar.
- ya por favor dejen de pelear, Merle pensara que son un par de locos.
- ¿y no somos eso? - dijo Ben.
- en realidad ustedes si, yo no.
- jajaja si lo que tu
digas, tu eres el mas idiota y loco aquí - Ben se levanto y fue a la puerta para salir de la habitación. Antes de salir
me miro muy fijamente y salio rapidísimo.
Su mirada me ponía nerviosa a pesar de que era realmente la
apariencia de un ángel. Los escalofríos no se alejaban de mí.
-Merleth ¿quieres conocer la casa? - Adam me levanto, siguió
tomando mi mano y me miro a los ojos.
-AMM claro...por que no -le dedique una sonrisa-
-ah tengo una mejor idea yo le daré el Tour por la casa,
¿si? - atrás de nosotros se encontraba Lilian que decía mientras saltaba.
-¿de verdad quieres ir tu? - dijo Adam.
- PS claro que si, las 2 somos chicas, así se sentirá mas
cómoda Merleth, aparte de que quiero conocerla mejor.
- esta bien me parece excelente.
- Wi, nos divertiremos mucho.
-pero… ¿que no vamos a dormir? ¿A que horas son? - estaba
confundida que no iríamos a dormir ya.
Que yo se ya era tarde.
- Merleth querida....- Adam me abrazo y me dijo al oído.
-.... no te preocupes yo te explicare mientras vamos de
Tour. - Lilian interrumpió a Adam, me guiño un ojo y me tomo de la mano para salir corriendo de
la habitación.
Salimos a la gran entrada de la casa donde se encontraban
las escaleras.
Abrió la puerta de la entrada y junto con ella me arrastro a
fuera.
La noche era oscura mas de lo habitual y una hermosa luna
llenaba toda la oscuridad de brillo, era algo realmente hermoso.
Afuera era amplio y grande lleno de flores, un hermoso
jardín que su limite era una gran barda
de un aproximado de cuatro metros de altura, y una pequeña puertecita
que era la entrada a toda la residencia. Era realmente grande muy espaciosa,
llena de flores, árboles y una hermosa
fuente, a lo lejos podía apreciarse un columpio
atado a un árbol.
-woow... es tan...hermoso, si hermoso, precioso -me acerque
y empecé a sentir todo lo que estaba a mi alrededor.
- si lo se, a tomado mucho tiempo, pero esto es el resultado
de lo que he podido hacer sola.
- lo has hecho tu sola?
- si, al parecer a nadie le importa esto... bueno al menos
no a mis hermanos, para ellos esto no tiene sentido, los dos siempre están
leyendo o aprendiendo a tocar un nuevo instrumento o una lengua o cual quier
tipo de cosa, no les importa la...vida- voltee haber a Lilian que estaba
tomando una hermosa rosa violeta y la acariciaba con si fuera de cristal.
- le has dedicado mucho a esto ¿verdad?
-si, muchísimo tiempo arreglar todo este jardín yo sola, pero no me quejo.
He sabido apreciar la vida, y eso es lo que importa - me
dedico una amplia y hermosa sonrisa mientras se levantaba de su posición de
cuclillas y se dirigía una hermosa casita de madera en medio del jardín. Decidí seguirla, no
pensaba quedarme ahí sola.
Me quede en la entrada de la casita mirando como Lilian
sacaba una grande tijeras y una
regadera. Empezó a recortar unas ramitas de unas masetas que tenia en una
mesita.
Siempre me había analizado como que la vida era como un tablero de ajedrez, pues cada movimiento que hacías al mover una pieza tenia una consecuencia tanto mala como buena, así que tenias que pensar muy bien que harías para matar al rey y llegar a ese gran objetivo que te daría la victoria, a un que si dabas un mal paso, si movías una pieza mal, seria tu fin y todo terminaría mal, de haber sabido que llegaría hasta esto, jamás abría seguido bien las reglas y abrí perdido rápido la partida del juego, al fin y al cabo por todo lo que había jugado toda mi vida no era algo por lo que dijera que valiera la pena luchar, al contrario todo era entupido y no tenia sentido absolutamente nada.
Alguien había jugado mi partida de ajedrez de otra manera y había hecho una jugada que no precisamente era para ganar si no para quedar en un empate.
Todo era difícil ahora y trataba con todas mis fuerzas de poder seguir adelante a un que fuera una locura por que haber ¿quien demonios olvidaría su vida, una vida de 15 años por una nueva vida que empezó sin pedirle permiso a nadie mas que al corazo? obvio sabia la respuesta y era NO! nadie absolutamente nadie, pero que podía hacer ¿ escapar? sabia perfectamente lo que era ahora y a un que fuera difícil aceptarlo era un... un vampiro y a un que no supiera lo muy peligrosa que era sabia que si podía lastimar a alguien y eso era lo menos que querría hacer.
Los minutos pasaban algo rápido y tenia que darme prisa pues Adam podría volver en cualquier momento para llevarme de nuevo para ir a cenar y todavía no estaba lista.
Me volví para el sitio donde se encontraba la puerta que contenía ropa según me había dicho Adam, a si que me di prisa y corrí a la puerta para abrirla cuanto antes y echarle un ojo a la ropa que me pondría.
Abrí la puerta y descubrí una gran habitación repleta de ropa y la verdad no exageraba era grande y estaba repleta de ropa de todas tipos de modelo, era como una gran boutique llena de ropa por todas aparte, al igual que calzado y accesorios, era el sueño de toda chica fashion.
Era algo muy... ¿hermoso? creo que era la palabra que buscaba, no? pero el caso era que de tanta ropa no sabia que me pondría, ¿de verdad Adam hablaba de queme probara esa ropa? pues esa respuesta no la sabia, pero sabia que no tenia el tiempo de ver cada prenda y probar cual me quedaría mejor a si que tome unos pantalones de mezclilla y una bluson de un color marrón muy hermoso. Me coloque los pantalones en su lugar al igual que el bluson, deslice mis pies adentro de los primeros zapatos que encontré en la habitación y corrí afuera. Antes que nada decidí ver mi aspecto ante el gran espejo para ver que tal lucia. A un me costaba trabajo creer que aquella chica tan hermosa era yo, a si que decidí sonreír un poco haber si esa cara de sufrimiento que tenia desaparecía, a un que debo aceptar que siempre quedo un pequeño rastro de soledad marcado en mi rostro.
Un toque firme proveniente de la puerta avisaba que Adam ya estaba a fuera esperándome. Pase mis manos por mi cabello tratando de alisarlo un poco y acomodarlo, salí de la habitación topándome con Adam, que esperaba con un hermoso traje de etiqueta y una rosa en las manos.
- woow...te...te ves muy bien- le mostré un sonrisa para no sentirme como una tonta, por que el parecía que había procurado mucho en su aspecto y en cambio yo solo había tomado lo primero que estaba delante de mi para salir corriendo a su encuentro.
-muchísimas gracias tu también te ves...preciosa, a decid verdad siempre estas hermosa, deslumbrante cautivadora y podría decirte mas pero el tiempo corre y hay que darnos prisa- paso mi brazo por el suyo y me dirigió hacia el comedor de nuevo.
al entrar a la habitación del comedor la mesa se encontraba dirigida de hermosas velas encendidas dando un toque precioso al cuarto, el cual su olor se mezclaba con el proveniente de 4 copas de plata que se encontraban en la gran mesa puestas enfrente de cada lugar. El olor me distrajo y produjo una gran quemazón en mi garganta que no aguantaba mas necesitaba beber ya.
El impulso fue tan fuerte que me abalance sobre la mesa para tomar entre mis manos la copa y beber su contenido hasta el final y no dejar ni una sola gota.
El momento me abrumo de pronto. ¿Santo cielos…pero que he acabo de hacer ?me quede sentada arriba de la mesa viendo el fondo de la copa y sin molestarme en mirar a los que están ahí, pues por lo que notaba se encontraban 2 personas mas y al parecer eran las mismas personas que estaban ahí tiempo atrás, cuando había venido a buscar la sangre.
Era la chica de la chimenea y el chico con el que había chocado. me sentía tan avergonzada que decidí quedarme un momento mas ahí -" dios Mio soy una estupida como hago eso y pretendo que no paso nada, soy una idiota"-pensaba sin parar y sin dejar de ver la copa.
El silencio que se encontraba en esos momentos fue interrumpido por una hermosa risita que provenía de Adam. Mi mirada se levanto un poco y mire a los ojos de Adam que me veía muy tiernamente.
- mi hermosa Merleth si que tenias sed, ¿no es verdad?
-...AMM...-no pude decir nada mas que balbucear y a sentir con la cabeza.
-ajajá no te preocupes preciosa suele suceder- se dirigió ante mi, colocando su mano para que yo pudiera tomarla y bajarme de la mesa.
-Gra...gracias...- durante mucho tiempo no deseaba que la tierra me tragara, ahora lo deseaba.
Paso sus brazos por mi cintura y me bajo con mucha delicadeza de la mesa. si pudiera ruborizarme lo haría en ese momento hasta quedar como un tomate, de eso estaba segura.
Quede pegada a su cuerpo manteniendo mis manos en su pecho y pisando las puntas de los pies. En realidad quería que la tierra me tragara y de ahí nunca me sacara. Sus hermosos ojos trataban de hipnotizarme, pero no permitiría que eso sucediera, no otras ves al menos. Su mirada seguía la mía, a si que mejor volteé a ver aquellas hermosas velas, era eso o ver esos brillantes ojos. Libere mis manos de su pecho para darle a entender que ya no necesitaba de su abrazo para a si conseguir...Nada.
-AMM...Adam estoy bien… Ya... puedes soltarme - Adam levanto su mano y acaricio mi rostro lentamente sin dejar de ver mis ojos profundamente. Una tos forzada que Provenía de atrás, hizo que Adam dejara de abrazarme, pero solo del abrazo y no de alejarme de el.
Voltee ver a aquella persona que había tosido intencionalmente y lo único que encontré en l mirada fue a esas personas que había previsto. La chica y el chico, cuales nombres no sabia.
Adam se puso erguido y en un susurro audible pronuncio.
- bueno antes de empezar con la cena, quiero presentarte a dos hermanos míos que también serán tus hermanos mi querida.- la chica que al parecer también había cambiado su atuendo y lucia muy hermoso vestido color azul marino opaco que resaltaba sus ojos, se acerco a mi de nuevo y me hablo con una melodiosa voz.
-hola Merleth, mi nombre es Lilian y es un gusto conocerte - me extendió la mano y me saludo de un forma muy gentil. Se puso de lado para hacer presente de que el chico que se encontraba al final del comedor seguía de presentarse.
Al parecer todos en ecepto yo había captado el tema de "cena formal" ps en realidad los 3 vestían de una forma muy formal.
El chico del final del comedor estaba recostado en la chimenea con un hermoso traje igual al de Adam, a un que algo fuera de su lugar, pues tenia la corbata suelta y la camisa de botones desabrochada dando a la vista su hermoso pecho. la verdad si era muy guapo, un ángel bajando del cielo, a decir verdad creo que era mucho mas guapo que Adam y pues Adam si era guapo, a si que era algo difícil de creerlo. Su aspecto era igual al de Adam pues también era esbelto, de tez clara, ojos dorados, cabello Lazio y castaño obscuro y una cara perfecta.
El chico se acerco lentamente y se puso enfrente de mí.
Tenía la cabeza agachada, pero al momento de pronunciar su primer frase levanto la cara y me miro penetrantemente a los ojos.
-hola...mi nombre es...Benjamin - bajo de nuevo la cara, metió las manos en los bolsillos del pantalón y regreso a un lugar a lado de la chimenea.
Aquella mujer de gran belleza se acerco a mí sigilosamente
hasta ponerse enfrente de mí. Adam se coloco a mi lado izquierdo un poco
exaltado, al parecer no le agradaba que la mujer se me acercara.
La mujer extendió su mano hacia mí y me dijo.
- woow con que tu eres la famosa Merleth, o me equivoco? - decía mientras me
miraba y miraba a Adam. Adam le asentía con la cabeza dando a que era verdad lo
que había preguntado la mujer.
Levante mi mano para saludarla, pero al momento que estaba apunto de darle la
mano Adam se puso enfrente de mi ocultándome de la mujer, algo exaltado.
- jajajajajaja estas demente, Adam querido ¿crees que le aria algo?
-dímelo tu - le contesto Adam algo irritado.
- Ho vamos como crees que la mataría.
Al pronunciar eso mi reflejo fue hacerme para atrás algunos pasos.
Pero al momento que quería darme vuelta y correr de nuevo a mi habitación,
choque contra algo duro y frío y caí al suelo.
Diablos eso había dolido un poco, no mucho pero si había dolido.
Espere por un momento q Adam me levantara como ya un par de veces
lo había hecho, pero nada, Adam seguía de tras de mi observándome. '¿que no me iba
ayudar? me di por vencida y quise levantarme por mi propia cuenta pero al
momento una mano se extendió para mi, provenía del lugar donde había chocado. Levante
el rostro y vi a un ángel pues eso me parecía, era realmente hermoso tanto como
Adam pero no se el era mucho mas guapo, realmente mucho mucho mas guapo.
Ese acontecimiento
me hizo avergonzarme y bajar mi rostro. Escuche una risita que venia de atrás de mí,
al parecer la mujer se reía.
Sin demora alguna me levante a duras penas, algo avergonzada ¿que si eres
vampiro no te tenían que suceder cosas a si? tal vez era un vampiro defectuoso
pensaba mientras me limpiaba un poco el camisón, hasta que me di cuenta de que
estaba casi desnuda, pues solo llevaba el camisón que era muy delgado y era
corto, me llegaba un poco mas arriba de las rodillas.
Abrase mi cuerpo con mis brazos, pues era como si me abrazara del frío, a única
diferencia que pues no tenia frío.
Adam me tomo de la cintura y me abrazo por detrás poniendo su rostro en mi
hombro. A decir verdad era la primera vez que no me molestaba que me tocara o
me abrazara, ya que me sentía protegida. Todo el tiempo mantuve
mi cabeza agachada por la vergüenza que tenia al haberme caído y haberme
encontrada en esas fachas.
-Merleth, creo que será mejor que te cambies de ropa para que puedas
venir a cenar con nosotros, ¿te párese?
- AMM... claro- pensaba que los colores se me subirían al rostro y me delataría
pero no era a si ya que...mejor dejaba de pensar, era de mis mejores ideas.
Adam dejo de abrazarme y tomo mi mano para dirigirme a la salida de la habitación.
Mientras salíamos el chico con el que había tropezado se unía
junto a la mujer con la que había "conversado" si eso es conversar,
hace unos minutos.
Salimos de la habitación y subimos las escaleras hasta regresar a la habitación.
Al entrar algo era diferente en su interior. Las ventanas del cuarto estaban
abiertas y eran enormes, nunca les había puesto atención ya que estaban ocultas
por grandes cortinas. Me libere del brazo de Adam
y corrí a las grandes ventanas para ver como la noche entraba al cuarto y la
luz de la luna brillaba en mi cara.
Era sorprendente lo hermoso que era, nunca había
visto esa hermosura de luna, era como magia.
Adam se puso a un lado de mí y juntos admiramos la luna.
-es...preciosa.
-si- voltio haberme y me dedico una hermosa sonrisa- eres... muy hermosa-
se volvió hacia mi y acaricio mi mejilla lentamente.
-de verdad que eres muy hermosa Merleth, si en algún momento me dirían que mi corazón
volvería a latir por ti, jamás lo hubiera creído y hubiera dicho que seria una
locura, diría que... el amor no cambia nada, pero ahora puedo decir, que el
amor cambia todo, cambia a las personas y cambia al mundo.
-Adam... tu no puedes estar...
-¿enamorado? si lo se, es algo que no puedes ver todavía, pero lo veras, siempre
estaré a tu lado, aun que tu no lo quieras.
- es que no puede ser. No lo puedo creer...
-algún día, lo se, por eso no me desanimo - me sonrío muy ampliamente, y se acerco
a mi muy despacio para
llegar a mi cuello, quito mi el cabello que descansaba
en mi hombro y con una mano tomo de mi cuello y rozo sus labios en mi cuello
dejando un rastro de cariño en cada parte de mi piel donde tocaba su cuerpo.
Algo estaba cambiando y no sabia que era, creo que ya no sentí miedo, ni desprecio,
solo quería saber que estaba pasando y estaba segura que el me lo diría si era paciente.
Las mejores cosas vienen si sabes esperar. Y estaba dispuesta a esperar, si era
necesario toda mi vida, si a si llegaba a la respuesta que necesitaba mi corazón
eso aria, esperar.
Adam me abrazo por última vez y me beso en la frente.
- creo que tengo que dejarte a solas para que te vistas.
- pero… no tengo ropa.
- claro que tienes, ahí en la puerta que ves al fondo del cuarto, encontraras
para vestirte a tu gusto, ¿si? - me señalo la puerta -
espero que encuentres algo q te guste, bueno en 20 minutos vengo por ti para ir
a cenar, ¿si? Compermiso - dijo y salio
de la habitación con algo de prisa.
Me quede ahí mismo enfrente de la ventana. Me permití observar aquella hermosa
noche, pues no estaba segura si llegaría a ver otra igual de hermosa o mejor
que esa, no quería olvidar esa noche a si que me acerque al pie de la ventana y
admire todo lo que alcanzaban a ver mis ojos.
El viento se coló a mi habitación para si mover
todo lo q tenia a su alcance hasta tomar mi cabello y alzarlo tan alto sintiendo
esa libertad que no había sentido en mi vida.
Ese era el momento en el que la
Merleth fracasada, la Merleth que nunca tuvo amigos, la Merleth abandonada, era libre y nadie podía párala.
Nadie.
Después de que Adam había abandonado mi habitación por la tarde,
había pasado toda la tarde y parte de la noche pensando en lo que
me había dicho Adam y de lo que me había mostrado.¿como es que
había cambiado de esa forma tan radical?¿como era que ahora
tenia el pelo mas largo y mis ojos se habían vuelto de un color
sombrío? Las preguntas era tantas y las respuestas pocas, ¿que es lo
que seguía ahora? ¿Que es lo que esperaba hacer? En lo único que
podía pensar de una manera frecuente, era mi madre pues en
realidad quería saber que estaba pasando con ella y que estaba
pensado sobre mi desaparición.
Mientras las preguntan seguían
atormentando mi cabeza unos pasos se escucharon que venían por
el pasillo donde se encontraba la habitación donde me hallaba, sabia
que era Adam a la perfección, reconocía el sonido de sus pasos.
La puerta se abrió en el instante que voltee Haver la persona que
entraba con una bandeja que contenía una copa metálica. el olor
proveniente de la copa me llamo la atención mientras mas se
acercaba a mi.
El olor hacia que mi Garganta ardiera y que
deseara tanto beber el líquido proveniente de la copa.
-¿que quieres? -dije algo distante y tratando de controlarme al
desear lo que venia de la copa.
-solo venia atraerte algo de tomar, no quiero que te mueras de
hambre, y a volverte a invitar a que vengas a cenar al comedor,
no creo que te sientas a gusto comiendo aquí.
-a ti que te importa como me sienta?
-me importa mucho.
- si te importara no me hubieras hecho lo que me hiciste.
-algún momento te darás cuenta de por que lo hice, ahora no
puedes.
- Me sentía morir en esos momentos, ya no importaba lo que me dijera,
solo quería beber lo que tenia en la copa. Lo mire un poco y después
a la copa, tratando de que se acordara de dármela. La verdad a pesar
de todo el odio que sentía hacia el, no podía evitar no admirarlo
un poco ya que era hermoso.
Me miro un momento y me sonrío un poco y puso la bandeja en la
mesita de noche que se encontraba a un lado de la cama, me miro
de nuevo y dio medí vuelta.
- se que eso no te bastara, a si que si tienes mas sed, sales déla
habitación das vuelta a la derecha y encontraras las escaleras,
bájalas y das vuelta a la izquierda, ahí encontraras el comedor
y podrás beber un poco mas.- dijo sus ultimas palabras y salio
de la habitación cerrando la puerta muy despacio.
En cuanto salio de la habitación corrí a la mesita de noche y bebí
lo que contenía la copa, era algo delicioso , su textura era suave
y algo espeso pero de verdad que era delicioso, voltee haber la copa
en su interior y descubrí que el color del liquido era rojo y ante este
hecho sabia que era sangre.
La verdad creo que estaba volviéndome loca ¿por que estaba
bebiendo sangre? ¿Es acaso que Adam tenia razón? creo que
estaba cayendo en la cuenta de que todo era real y que
no podía resistirme a la verdad. Soy un vampiro. Todo tenia relación,
mi cuerpo, mis sentidos y mis gustos, de nuevo quería llorar
pero no podía, quería escuchar mi corazón y no podía, era imposible
que eso pasara ya que yo estaba...muerta en vida.
Cuando termine de beber el contenido de la copa, no me
sentía satisfecha y anhelaba mas, recordé que Adam había
dicho que si quería mas, fuera al comedor y ahí me daría mas, y a
decir verdad si no estuviera muriendo de sed no iría y me aguantaría,
pero como anhelaba mas sangre, deje mi orgullo a un lado y me
levante muy rápido de la cama y corrí descalza a la puerta para si
abrirla y seguir las instrucciones que me había indicado Adam.
Di vuelta a la derecha, y baje las escaleras muy rápido para poder
llegar a la planta baja, de ahí di me quede parada al pie de la
ultima escalera, no recordaba si me había dicho a la izquierda o
a la derecha a si que mejor primero fui a la derecha, entrando
a un hermoso vestíbulo de un color marrón muy hermoso. Me quede
parada en la puerta por que empecé a escuchar pequeños susurros
a la vuelta del vestíbulo.
- No se por que demonios la trajiste aquí Pedaso de idiota, sabes
debería llevarla con los Vulturi para que la maten. - decía una
voz suave y hermosa igual a la de Adam pero mucho mas suave
y hermosa ¿acaso puede ver alguien mas hermoso q Adam?
me preguntaba mientras la voz de Adam me interrumpió y perdí
el hilo de mis pensamientos.
- NO TE ATREVAS IMBECIL!! Tu no le aras nada, me entendiste Benjamin? ahora se bueno y cállate.- en cuanto decía su ultima frase
se escuchaba que venia hacia donde yo me encontraba, a si que
no lo pensé y corrí de nuevo hacia las escaleras, cuando a medio
camino Adam salio del vestíbulo.
- Merleth... saliste mi niña.
Me quede donde mismo dándole la espalda.
- si....yo...decidí salir un poco a estirar las piernas, creo que es hora
de regresar a ese encierro.- quise regresar de nuevo para arriba,
pero cuando quise seguir mi marcha Adam ya estaba a un lado
mío tomando mi mano.
- ¿segura que no quieres ir al comedor a detener esa enorme sed
que de seguro esta matándome?
- yo...tengo sed- dije con un poco de indiferencia para que no
notara que en realidad si Moria por tomar un poco mas de...
de ese liquido.
-muy bien entonces acompáñame por favor- paso un brazo por
mis hombros y me bajo delicadamente por las escaleras. Me despoje
de su brazo algo violento ya que no quería que me tocara más.
- por favor... no me toques.- cuando dije esto se alejo un poco de
mi, pero no tanto como para perderme de vista.
- esta bien, lo que tu digas - me sonrío y abrió la puerta que estaba
a la izquierda de la escalera, me dio paso y me dejo ingresar al
interior de la habitación. Era algo hermoso al igual de todo lo que
había visto de la casa, a mi parecer la casa era muy grande y era
antigua por todos los muebles que contenía. Dentro de la habitación
se encontraban mas cuadros hermosos y un gran comedor junto
con sus respectivas sillas acomodadas de una forma en la que
paresia que las sillas nunca se habían movido mas que esa noche.
Alfondo del comedor se encontraba una mujer muy hermosa a un lado
de una chimenea que se encontraba prendida. La mujer estaba
parada y sostenía en la mano una copa.
Lo único que pude hacer fue quedarme parada, y viéndola
detenidamente por un momento.
La chica que estaba descansado sobre la chimenea se puso
totalmente erguida y empezó a moverse en mi dirección.
En verdad no podía verla totalmente de la cara ya que la luz de la
habitación estaba apagada y solo estaba la luz del fuego.
La chica era esbelta y su cabella era muy largo y rizado, era de un
color chocolate pero muy brillante, sus ojos eran del mismo
color que los de Adam, su cara en si era perfecta como la de Adam
eso significaba una cosa... ella era vampira.
Recuerdo que cuando era niña era una gran escaladora y subía a los
árboles del parque que se encontraba cerca de mi casa, era divertido
ya que mi madre se ponía nerviosa y ansiosa de que no me sucediera
algo malo, eso me hacia sentir importante para ella.
Recuerdo que un día en particular había resbalado
de la rama y había caído al suelo, recuerdo que me había dislocado un
hombro y mi madre estaba muy enojada pero a la vez estaba muy
preocupada, tanto que cuando empecé a llorar me levanto y me llevo
al hospital tan rápido como pudo para que me atendieran y le dijeran
que estaría bien, por que durante el camino lloraba y gritaba que ya
no soportaba el dolor que ya no podía mas, recuerdo que mi madre
estuvo ahí cuidándome y protegiéndome de todo, tratando que olvidara mi
dolor y mi sufrimiento...me gustaría que eso volviera a pasar, que mi
madre estuviera a mi lado y que me dijera que el dolor pasaría rápido
pero yo sabia que no seria a si, que estaba sola, y al menos yo lo
pensaba así, pues la persona que estaba a mi lado y me miraba no era
mi madre y tampoco un amigo al cual podía decirle como me sentía o
que necesitaba apoyo, ya que esa misma persona me llevo a ese
sufrimiento.
El dolor era tan insoportable, ya no lo soportaba mas, sentía una gran
calor, un fuego en mi pecho que ardía, sabia que el dolor no era
exterior si no interior, adentro de mi cuerpo era el incendio justamente
donde estaba mi corazón, que de hecho mi corazón era el que ardía
y latía frenéticamente como si fuera un despertador que se acababa
de volverse loco, no podía mover mis brazos ni podía ver nada, una
obscuridad había segado mis ojos e impedía saber que estaba pasando
con mis extremidades.
Mis sentidos empezaban agudizarse, lo sabia por
que podía escuchar la respiración del ser que estaba a mi lado y a demás
que podía sentir su presencia gracias al movimiento del aire, pero a pesar
de la pelea y el sufrimiento que se estaba llevando acabo en mi interior
había una pregunta que me embargaba ¿por que demonios esta pasando
eso conmigo, por que puedo oír, sentir, oler con mas fuerza que antes?
¿que esta pasando conmigo?
ya no soportaba mas ya no el dolor era insoportable, quería desgarrarme el
pecho y sacarme el corazón para que dejara de sentir ese ardor
ese fuego, pero ya era demasiado inútil, por que ahora el fuego
corría por mis venas, por todo mi cuerpo y arrasaba con todo mi ser.
quería morir, deseaba la muerte mas que nada en ese momento,
sabia que no soportaría mas, y que me rendiría, solo gemidos salían de
mis labios hasta que ya no pude mas y un grito desgarro mi garganta.
Las lenguas de fuego que lamían mis venas y todo mi cuerpo, ahora estaban
en mi garganta, quemándola tal punto que me sentía muerta de sed, y
no sabía por que esta pasándome, ¿que sucede?
Después de un tiempo mientras la lucha seguía en mi interior, el fuego se había
esparcido por todo mi cuerpo y todo en mi era calido, mi corazón empezó
a ir en una marcha frenética mas rápido de lo usual, algo me decía que terminaría
esto pronto que dejaría de sufrir, si a eso se refería mi muerte estaba muy gustosa
de que llegara ese momento. Mi corazón dio sus últimos latidos y el incendio
que ardía en mi iba desapareciendo poco a poco hasta que mi cuerpo pudo descansar
de aquel sufrimiento. Pero no entiendo algo, si mi corazón ya no late...¿como es que
sigo aquí? Ho ¿ya no estaba? Pero...¿Por que percibía todo a mi exterior? no
entiendo. Ahora podía descansar de aquella agonía pero no sabia que pasaba, y eso me
asustaba más que nada, las preguntas se arremolinaban en mi cabeza y quería saber
que sucedía con mi vida, si es que seguía viva.
Después de todo el tiempo que había estado sufrido sentí que era hora de
abrir mis ojos y a si fue.
sentí que había despertado de un mal sueño, de una pesadilla y que despertaría
en mi habitación, pero todo era diferente no estaba en mi habitación ni siquiera en
mi casa, no reconocía ese lugar, era algo de época una habitación grande llena de
cuadros, y de un tapiz muy sombrío, la cama donde me encontraba era grande con
sabanas muy suaves y delicadas. Voltee Haver mi cuerpo
que estaba enfundado en un camisón de una tela suave de un color gris, a la ves
que miraba mi piel que era de un color diferente, como si estuviera enferma, todo
esto me causaba miedo a si que me levante muy rápido buscando la
manera de regresar a mi casa.
Cuando me levante de la cama me sentía como
una pluma que volaba, sentía que mi universo era diferente y que ya nada seria igual.
cuando di 2 pasos tropéese y antes de caer al suelo un brazo me tomo y evito que
cayera al suelo, yo reconocía ese tacto ese mismo brazo que me había
ayudado a levantarme aquella ves que iba tarde a la escuela, yo sabia quien era,
y sabia que era la persona responsable de lo que estaba pasándome.
Levante el rostro y lo mire a los ojos, esos ojos que ahora me resultaban más hermosos
que antes, esos ojos que evitaron que dijera que no a su propuesta, esos ojos que me
llevaron a esto.
- veo que ya despertaste mi querida Merleth, esperaba tanto que ya estuvieras
conmigo mi pequeña niña- me decía mientras pasaba un brazo por mi cintura y me
sentaba en la cama. - te ves muy hermosa, a un que en realidad siempre lo
as sido - rozo su mano en mi mejilla lentamente.
En ese momento quería llorar pero no podía, ya que ninguna lágrima salía
de mis ojos.
- creo... creo que tienes muchas preguntas por hacerme, ¿no es verdad?
pues las contestare, y creo que ya se cual es la primera, y te lo diré sin muchos
rodeos -me dijo acariciando mi mejilla con su mano.
- Bueno, pues primero que nada lo que experimentaste fue la transformación, para ser
un nuevo ser, para ser algo hermoso que estará para toda la eternidad...yo te convertí
en un ser que nadie esperaba, fuiste convertida....-hizo una pausa y me miro
directamente a los ojos- en un vampiro.
Un gemido salio de mis labios y lo único que puedo venir a mi mente
eran imágenes sobre drácula y seres que Vivian en ataúdes y que no podían
salir a la luz del sol, eso era...imposible una estupidez.
-¿¿yo??Un…¿¿vampiro??...jajajajajajajaja...tu estas demente…estas loco, como demonios
podría yo ser un vampiro, estas totalmente loco -me levante exaltada de la cama
y dando algunos pasos atrás lejos de el.
-¿a no? entonces explícame por que en estos momentos sientes un gran ardor
en la garganta, esa gran sed que quema, eh? explícame.
-no lo se, no se ni por que diablos estoy aquí...¡¡¡quiero irme a mi casa ahora!!!
-no puedes irte a tu casa, ya nunca volverás mi querida, ahora tienes que
quedarte aquí a mi lado para toda la eternidad - la forma en que me lo decía
era seria y no parecía que me estuviera jugando una broma.
-Adam...ya me quiero ir, por favor quiero ir con mi madre, déjame ir...por favor -
la voz se me quebró cuando pronuncie mi ultima palabra, como podía decirme
eso, como podía bromear con eso que no existía. Se puso de pie y tomo mi mano delicadamente como si mi mano fuera de
cristal y fuera a romperse, así fue como paso un brazo por mi cintura y con la otra mano
tomaba mi mano izquierda, me dirigió hacia un hermoso y grande espejo que
tenia un borde dorado, me puso de frente y lo único que puedo ver era una chica
muy hermosa, una chica que jamás había visto en mi vida, una chica esbelta, cabello
Lazio de un castaño muy claro, de unos labios largos y delicados, una nariz perfecta
y unos ojos de un color extraño, un rojo sangre que marcaba los ojos de tan preciosa
chica. La chica hizo un expresión de dolor y después puso una mano en su cara
explorando su rostro de ahí observe que yo hacia lo mismo que la chica, pues en
realidad yo era esa chica, de nuevo quería llorar pero no podía, las lagrimas
no salían, no sucedía nada en mi, solo sentía un dolor horrible, ¿por que a mi? ¿Por que?
¿Que hice para merecer esto? ¿Por que tenia que ser de esta manera?
Adam acaricio mi rostro e hizo que lo mirar a los ojos.
-Merleth, yo lo siento mucho, siento que no te ayas podido despedir de tu madre
pero sabia que seria muy doloroso...
-...TU QUE SABES DE DOLOR!!!??
-
-¿que se de dolor? se mucho créeme y se por lo que estas pasando, pero las cosas
tenían que ser así, lo siento pero tenia que ser de este modo,
si no en un año te matarían y no iba poder sobrevivir con eso, no puedo
dejarte, te necesito a mi lado, tu has nacido para estar conmigo a mi lado
para convertirte en esta diosa y estar conmigo.
-NO ME INTERESA PEDASO DE IMBECIL!! HUBIERA PREFERIDO MORIR QUE ESTAR
AQUI CONTIGO Y SER EN LA PORQUERIA QUE ME CONVERTISTE!! TE ODIO!!
TE ODIOO! - mi impulso fue violento y la única forma en que pude reaccionar
fue propinándole un puñetazo en la boca y empujarlo lo mas fuerte que fuera para salir
corriendo, sabia que necesitaba correr rápido para escapar de aquel idiota,
pero mis esfuerzos fueron en vano pues solo había salido de la gran habitación
y ya estaba enfrente de mi con una mano en la cara.
- solo puedo decirte que eso en realidad si me dolió ya que eres un poco mas
fuerte que yo y también que no debiste hacerlo - tomo de mi brazo y me jalo hacia
el interior de la habitación para colocarme en la cama.
-Será... será mejor que te quedes aquí hasta que pienses bien las cosas, y aclares tus
ideas Merleth, yo volveré a la hora de la cena, si? descansa Merleth.
Lo único que pude hacer era darme la vuelta e ignóralo.
Salio de la habitación
y cerro la puerta con mucha delicadeza. Voltee en el preciso momento en el que oía
que se alejaba del cuarto, me levante de la cama y fui al enorme espejo,
admire durante otro momento a la hermosa chica del espejo que tenia en su
rostro una expresión de tristeza y soledad, esa era mi sentimiento que sentía en
ese momento, yo... estaba sola.