siempree see tu (:'

siempree hααs lo quee mααs te gustee hacer, no importαα que la gente te critique, expresααtee &' Vive lαα vidαα ♥ :D'*

viernes, 3 de septiembre de 2010

11 cap • Dia de Caza•


-No, por favor dime ¿que paso?
-ah bueno…cuando tu saliste corriendo Ben golpeo de nuevo  Adam  y yo tuve que romperle el cuello para dejarlo inconsciente y a si evitar que siguieran  matándose. Adam quiso ir haber si tu estabas  bien pero le dije que no, que fuera a cazar y que yo iría contigo y así  que seguí y te encontré y ya sabes lo de mas.

- creo que te falta decirme  de cuando me dejaste sola en el cuarto.
- bueno pues,  lleve a  Ben a su cuarto y lo encerré, cuando le rompo el cuello…bueno se lo disloque,  se queda así por unas 8 horas y después la ponzoña se lo arregla, luego despertara.

- ¿entonces, Adam esta de caza?
- si, quería que se despejara un poco y le dije que estaría  contigo  todo el tiempo y eso es lo  que hago.
- ¿te comportaras como mi niñera?
- algo así – dijo entre risas y me jalo  hacia fuera de la casa.
- pero… ¡¡espera!! – corrimos por el caminito que daba para la puertecita de la salida de toda la casa.
 Con una mano abrió la puerta y salimos a su interior.
Estaba lista para aprender y para dar lo mejor de mi, a si que me aventure a salir y empezó la caza.

El día apenas empezaba y tan solo eran ya como las 9 de la mañana. La casa  se encontraba en un lugar apartado, a decir verdad era como una montaña en donde se encontraba la casa, y ya muy abajo se encontraba un pequeño pueblo.
Me acerque un poco al camino   para poder observa aquel pueblecillo, que no al parecer no tenia nada de especial o particular que lo hiciera genial, solo podía decirse que era sencillo y limpio.

- Bueno – Lilian termino de cerrar la puerta de la casa, se acerco a mí saltando de entusiasmo, tomo mi mano y  empezó a correr hacia el lado contrario del pueblo, adentrándonos al interior del bosque como fugitivas.

- ¡¡CORRE!! YA ANDA CORRE MAS RAPIDO, NO SEAS LENTA- me dijo Lilian a un  jalando de mi mano y corriendo a una gran velocidad.
- ¡¡ ESPERA POR QUE CORRES!! Lilian… ¡¡aaaaaaaaaaaaaah!! – se detuvo violentamente y me  empujo contra un árbol, mis instintos reaccionaron y esquivaron el árbol, para así caer en cuclillas cerca de las raíces del árbol.
 Me erguí totalmente y me acerque a Lilian que se encontraba tirada en el suelo riéndose a carcajadas.

- ¡¡ PERO QUE DEMONIOS TE PASA!! ME PUDISTE… haber….!! – me detuve y no complete la frase.

- ¿matado?  JAJAJAJAJ – volvió a reírse frenéticamente. – me abalance sobre ella   y empezamos a jugar muy divertidamente.

- Ya basta… OK OK ya – Lilian se alejo un poco de mi y se sentó en la orillita de un árbol. Me quede tirada en el suelo del bosque y empecé a reírme  sin sentido alguno, la risa contagio a Lilian y  empezamos a reír juntas como  dos locas. Era agradable ese momento, por un segundo sentí que tenia una amiga, una amiga de verdad, la que única que tendría de verdad en toda mi vida.

- esta bien…bueno será mejor que ya no perdemos el tiempo y  nos vayamos de caza –   decía Lilian mientras se ponía de pie entre risas y  me daba la mano para levantarme.

-  bueno… y… ¿Cómo se caza? – dije algo confundida e imaginándome como seria la caza.

-Bueno este bien, primero quiero que cierres tus ojos,  déjate llevar por el sonido del bosque, desconecta tu cerebro  de tus sentidos, agudiza tu olfato y tú oído….ahora déjate llevar por tus instintos.
  
El ardor mi garganta empezó arder con mucha fuerza, algo en mi cambio, mis ojos se abrieron, mis piernas como modo automático empezaron a moverse muy rápido, mi sentido del olfato me guiaba  como si no tuviera ojos y solo dependiera de lo que olía y escuchaba. Un pequeño sonidito llamo mi atención, sabia  perfectamente lo que era, a si que empecé a buscar  con mayor velocidad donde se encontraba el cuerpo que contenía un corazón latiendo, donde circulaba sangre deliciosa que saciaría el ardor de mi garganta. Estando ya muy lejos de donde había escuchado el sonido del corazón de mi presa, lo encontré bebiendo agua cerca de un lago.

Me agazape sobre la tierra,  y  sin nada mas que hacer me abalance sobre mi presa, rompí su cuello y pegue mi boca a su cuello. Bebí hasta dejar sin nada a mi presa en su cuerpo destrozado, bebí hasta la última gota y despoje su cuerpo a un lado del río  donde hace unos minutos aun tenia vida. A un no me sentía llena a si que de nuevo empecé  desde cero y volví a cazar otras cuantas presas. En todo momento trataba de disciplinar mi mente y decirle que solo tenia que cazar solo animales, no podía lastimar ni una sola vida, no  me convertiría en un monstruo.
Después de varias victimas después decidí sentarme en una roca y recordar mi parte humana. Ya no tenía tanta sed  como antes pero de todos modos tenia el ardor quemándome la garganta, tenia que cazar algo mas para ahora si terminar con el dolor.

Solo había pasado un solo minuto cuando un nuevo latido y un aroma nuevo llamo mi atención.  La garganta empezó arderme mucho mas de lo común, mi  autocontrol se hizo cenizas cuando mis sentidos se dispararon hacia mi nueva y ultima presa. Corrí mucho más rápido  de lo que lo había hecho la última vez buscando a mi presa, solo tarde 2 minutos en encontrarla. Esta vez algo me dijo que viera a mi presa antes de matarla y beber su sangre. Para mi sorpresa, no solo era un humano, si no  una niña  de no mas de 6 años sentada sobre la tierra llorando y con una mano en la rodilla donde la sangre brotaba por una herida. La niña pedía a lloriqueos que necesitaba a su madre y que la necesitaba ahora.

-¡¡ MAMI, QUIERO A  MI MAMI!! – decía a un llorando y con las manos en la rodilla. – no, no podía acercarme a ella, no lo haría, no podía. La garganta me ardía sin parar, necesitaba hacer algo. Me acerque un poco donde estaba aquella niña, no muy cercas pero si como a unos 8 metros de distancia. Tenia que  salir de ahí cuanto antes, pero  no podía, tenia que ayudar a esa niña, a un que su vida dependiera de eso. Si no la ayudaba, moriría si la ayudaba moriría ¿entonces? ¿Que haría? Ya no tenía tiempo y tenia que hacer algo. Me acerque un poco más, en una distancia donde me pudiera verme aquella niña. El sonido de las hojas del suelo llamo su atención y volteo haberme rápidamente.

- ¿mami?.... tu no eres mi mami – la niña empezó a sollozar de nuevo.
- no… ¿que haces a qui?- pregunte curiosa.
- venia con mi mami, pero ya no la veo… ¿la has visto?
- no…no he visto a… tu mamá – el aroma de la sangre de la niña desconcentraba todo mi trabajo y mi autocontrol.
- y tu ¿Quién eres?- pregunto la niña poniendo la mano en la boca para chuparse la sangre que aun salía de la herida.
-yo… yo….- las palabras no podían salir de mi boca, tenia que callarme y seguir controlándome, así que mejor me limite a negar con la cabeza.
- ¿Qué? ¿Te comió la lengua el ratón? – se burlaba la pequeña niña. Ya no lo soportaba, tenia que hacer algo,  hacerlo ya. Me acerque a la niña  lentamente, la tome de la mano y  la levante del suelo.

-¡¡auch!! Eso me dolió ¿Que haces?


No cazo humanos, cazo…cazo…yo.