Recuerdo que cuando era niña era una gran escaladora y subía a los
árboles del parque que se encontraba cerca de mi casa, era divertido
ya que mi madre se ponía nerviosa y ansiosa de que no me sucediera
algo malo, eso me hacia sentir importante para ella.
Recuerdo que un día en particular había resbalado
de la rama y había caído al suelo, recuerdo que me había dislocado un
hombro y mi madre estaba muy enojada pero a la vez estaba muy
preocupada, tanto que cuando empecé a llorar me levanto y me llevo
al hospital tan rápido como pudo para que me atendieran y le dijeran
que estaría bien, por que durante el camino lloraba y gritaba que ya
no soportaba el dolor que ya no podía mas, recuerdo que mi madre
estuvo ahí cuidándome y protegiéndome de todo, tratando que olvidara mi
dolor y mi sufrimiento...me gustaría que eso volviera a pasar, que mi
madre estuviera a mi lado y que me dijera que el dolor pasaría rápido
pero yo sabia que no seria a si, que estaba sola, y al menos yo lo
pensaba así, pues la persona que estaba a mi lado y me miraba no era
mi madre y tampoco un amigo al cual podía decirle como me sentía o
que necesitaba apoyo, ya que esa misma persona me llevo a ese
sufrimiento.
El dolor era tan insoportable, ya no lo soportaba mas, sentía una gran
calor, un fuego en mi pecho que ardía, sabia que el dolor no era
exterior si no interior, adentro de mi cuerpo era el incendio justamente
donde estaba mi corazón, que de hecho mi corazón era el que ardía
y latía frenéticamente como si fuera un despertador que se acababa
de volverse loco, no podía mover mis brazos ni podía ver nada, una
obscuridad había segado mis ojos e impedía saber que estaba pasando
con mis extremidades.
Mis sentidos empezaban agudizarse, lo sabia por
que podía escuchar la respiración del ser que estaba a mi lado y a demás
que podía sentir su presencia gracias al movimiento del aire, pero a pesar
de la pelea y el sufrimiento que se estaba llevando acabo en mi interior
había una pregunta que me embargaba ¿por que demonios esta pasando
eso conmigo, por que puedo oír, sentir, oler con mas fuerza que antes?
¿que esta pasando conmigo?
ya no soportaba mas ya no el dolor era insoportable, quería desgarrarme el
pecho y sacarme el corazón para que dejara de sentir ese ardor
ese fuego, pero ya era demasiado inútil, por que ahora el fuego
corría por mis venas, por todo mi cuerpo y arrasaba con todo mi ser.
quería morir, deseaba la muerte mas que nada en ese momento,
sabia que no soportaría mas, y que me rendiría, solo gemidos salían de
mis labios hasta que ya no pude mas y un grito desgarro mi garganta.
Las lenguas de fuego que lamían mis venas y todo mi cuerpo, ahora estaban
en mi garganta, quemándola tal punto que me sentía muerta de sed, y
no sabía por que esta pasándome, ¿que sucede?
Después de un tiempo mientras la lucha seguía en mi interior, el fuego se había
esparcido por todo mi cuerpo y todo en mi era calido, mi corazón empezó
a ir en una marcha frenética mas rápido de lo usual, algo me decía que terminaría
esto pronto que dejaría de sufrir, si a eso se refería mi muerte estaba muy gustosa
de que llegara ese momento. Mi corazón dio sus últimos latidos y el incendio
que ardía en mi iba desapareciendo poco a poco hasta que mi cuerpo pudo descansar
de aquel sufrimiento. Pero no entiendo algo, si mi corazón ya no late...¿como es que
sigo aquí? Ho ¿ya no estaba? Pero...¿Por que percibía todo a mi exterior? no
entiendo. Ahora podía descansar de aquella agonía pero no sabia que pasaba, y eso me
asustaba más que nada, las preguntas se arremolinaban en mi cabeza y quería saber
que sucedía con mi vida, si es que seguía viva.
Después de todo el tiempo que había estado sufrido sentí que era hora de
abrir mis ojos y a si fue.
sentí que había despertado de un mal sueño, de una pesadilla y que despertaría
en mi habitación, pero todo era diferente no estaba en mi habitación ni siquiera en
mi casa, no reconocía ese lugar, era algo de época una habitación grande llena de
cuadros, y de un tapiz muy sombrío, la cama donde me encontraba era grande con
sabanas muy suaves y delicadas. Voltee Haver mi cuerpo
que estaba enfundado en un camisón de una tela suave de un color gris, a la ves
que miraba mi piel que era de un color diferente, como si estuviera enferma, todo
esto me causaba miedo a si que me levante muy rápido buscando la
manera de regresar a mi casa.
Cuando me levante de la cama me sentía como
una pluma que volaba, sentía que mi universo era diferente y que ya nada seria igual.
cuando di 2 pasos tropéese y antes de caer al suelo un brazo me tomo y evito que
cayera al suelo, yo reconocía ese tacto ese mismo brazo que me había
ayudado a levantarme aquella ves que iba tarde a la escuela, yo sabia quien era,
y sabia que era la persona responsable de lo que estaba pasándome.
Levante el rostro y lo mire a los ojos, esos ojos que ahora me resultaban más hermosos
que antes, esos ojos que evitaron que dijera que no a su propuesta, esos ojos que me
llevaron a esto.
- veo que ya despertaste mi querida Merleth, esperaba tanto que ya estuvieras
conmigo mi pequeña niña- me decía mientras pasaba un brazo por mi cintura y me
sentaba en la cama. - te ves muy hermosa, a un que en realidad siempre lo
as sido - rozo su mano en mi mejilla lentamente.
En ese momento quería llorar pero no podía, ya que ninguna lágrima salía
de mis ojos.
- creo... creo que tienes muchas preguntas por hacerme, ¿no es verdad?
pues las contestare, y creo que ya se cual es la primera, y te lo diré sin muchos
rodeos -me dijo acariciando mi mejilla con su mano.
- Bueno, pues primero que nada lo que experimentaste fue la transformación, para ser
un nuevo ser, para ser algo hermoso que estará para toda la eternidad...yo te convertí
en un ser que nadie esperaba, fuiste convertida....-hizo una pausa y me miro
directamente a los ojos- en un vampiro.
Un gemido salio de mis labios y lo único que puedo venir a mi mente
eran imágenes sobre drácula y seres que Vivian en ataúdes y que no podían
salir a la luz del sol, eso era...imposible una estupidez.
-¿¿yo??Un…¿¿vampiro??...jajajajajajajaja...tu estas demente…estas loco, como demonios
podría yo ser un vampiro, estas totalmente loco -me levante exaltada de la cama
y dando algunos pasos atrás lejos de el.
-¿a no? entonces explícame por que en estos momentos sientes un gran ardor
en la garganta, esa gran sed que quema, eh? explícame.
-no lo se, no se ni por que diablos estoy aquí...¡¡¡quiero irme a mi casa ahora!!!
-no puedes irte a tu casa, ya nunca volverás mi querida, ahora tienes que
quedarte aquí a mi lado para toda la eternidad - la forma en que me lo decía
era seria y no parecía que me estuviera jugando una broma.
-Adam...ya me quiero ir, por favor quiero ir con mi madre, déjame ir...por favor -
la voz se me quebró cuando pronuncie mi ultima palabra, como podía decirme
eso, como podía bromear con eso que no existía. Se puso de pie y tomo mi mano delicadamente como si mi mano fuera de
cristal y fuera a romperse, así fue como paso un brazo por mi cintura y con la otra mano
tomaba mi mano izquierda, me dirigió hacia un hermoso y grande espejo que
tenia un borde dorado, me puso de frente y lo único que puedo ver era una chica
muy hermosa, una chica que jamás había visto en mi vida, una chica esbelta, cabello
Lazio de un castaño muy claro, de unos labios largos y delicados, una nariz perfecta
y unos ojos de un color extraño, un rojo sangre que marcaba los ojos de tan preciosa
chica. La chica hizo un expresión de dolor y después puso una mano en su cara
explorando su rostro de ahí observe que yo hacia lo mismo que la chica, pues en
realidad yo era esa chica, de nuevo quería llorar pero no podía, las lagrimas
no salían, no sucedía nada en mi, solo sentía un dolor horrible, ¿por que a mi? ¿Por que?
¿Que hice para merecer esto? ¿Por que tenia que ser de esta manera?
Adam acaricio mi rostro e hizo que lo mirar a los ojos.
-Merleth, yo lo siento mucho, siento que no te ayas podido despedir de tu madre
pero sabia que seria muy doloroso...
-...TU QUE SABES DE DOLOR!!!??
-
-¿que se de dolor? se mucho créeme y se por lo que estas pasando, pero las cosas
tenían que ser así, lo siento pero tenia que ser de este modo,
si no en un año te matarían y no iba poder sobrevivir con eso, no puedo
dejarte, te necesito a mi lado, tu has nacido para estar conmigo a mi lado
para convertirte en esta diosa y estar conmigo.
-NO ME INTERESA PEDASO DE IMBECIL!! HUBIERA PREFERIDO MORIR QUE ESTAR
AQUI CONTIGO Y SER EN LA PORQUERIA QUE ME CONVERTISTE!! TE ODIO!!
TE ODIOO! - mi impulso fue violento y la única forma en que pude reaccionar
fue propinándole un puñetazo en la boca y empujarlo lo mas fuerte que fuera para salir
corriendo, sabia que necesitaba correr rápido para escapar de aquel idiota,
pero mis esfuerzos fueron en vano pues solo había salido de la gran habitación
y ya estaba enfrente de mi con una mano en la cara.
- solo puedo decirte que eso en realidad si me dolió ya que eres un poco mas
fuerte que yo y también que no debiste hacerlo - tomo de mi brazo y me jalo hacia
el interior de la habitación para colocarme en la cama.
-Será... será mejor que te quedes aquí hasta que pienses bien las cosas, y aclares tus
ideas Merleth, yo volveré a la hora de la cena, si? descansa Merleth.
Lo único que pude hacer era darme la vuelta e ignóralo.
Salio de la habitación
y cerro la puerta con mucha delicadeza. Voltee en el preciso momento en el que oía
que se alejaba del cuarto, me levante de la cama y fui al enorme espejo,
admire durante otro momento a la hermosa chica del espejo que tenia en su
rostro una expresión de tristeza y soledad, esa era mi sentimiento que sentía en
ese momento, yo... estaba sola.

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